dragon_ecu
Esporádico permanente
Sentado en la mesa
escucha las palabras que suelta la pantalla.
Todavía lleva la remera
llena de polvo y gas.
El rostro estampado
se confunde difuso
con manchas de gasolina.
Latas de cerveza ya vacías
parecen aflorar en el piso.
Las palabras suenan tan bien
tan llenas de sentimientos
y reclamos justos.
La madera hinchada del piso
levanta las duelas
rompiendo el machihembrado.
La habitación más parece invadida
que habitada.
Cada rincón es un depósito de papeles
de volantes sin repartir
de galones de combustible
de botellas vaciadas de licor
y tirones de muchas telas.
El lodo de pisadas
salta de un sitio al otro
como pasos inconexos
del miedo a la lluvia
y del terror a sufrir esta.
― El barro es culpa de la lluvia
y no del camino que elegí
o de los pasos que iba dando...―
Medita justificando.
Se siente importante
se siente juez y jurado
y hasta verdugo ejecutor.
Escuchó que era agente de cambio
de algo que no entiende
pero le hace sentir bien
en medio de la porquería
que no se decide a abandonar.
La comodidad de hacer
sin necesidad de pensar
ni de comprobar
qué tan real es la verdad
que le brindaron.
Deglute cada cuchara
que le colocaron en la boca.
Mientras en los salones
bailan los hijos privilegiados
por los erarios sin control.
Otra realidad permanece
oculta entre viajes de ensueño
al mismo destino que se critica.
No hay dudas solo certezas
y en medio las cucarachas salen bajo de la alfombra...
Perro no las ve.
No le importa.
Y no importa la incoherencia
sino la saña conque esta se defiende
con las manos ajenas.
La patología se materializa
en la discursiva retórica
aplicada para otros
y nunca para sí mismo.
Cada realidad surge
detrás de los sueños
sin encajar.
escucha las palabras que suelta la pantalla.
Todavía lleva la remera
llena de polvo y gas.
El rostro estampado
se confunde difuso
con manchas de gasolina.
Latas de cerveza ya vacías
parecen aflorar en el piso.
Las palabras suenan tan bien
tan llenas de sentimientos
y reclamos justos.
La madera hinchada del piso
levanta las duelas
rompiendo el machihembrado.
La habitación más parece invadida
que habitada.
Cada rincón es un depósito de papeles
de volantes sin repartir
de galones de combustible
de botellas vaciadas de licor
y tirones de muchas telas.
El lodo de pisadas
salta de un sitio al otro
como pasos inconexos
del miedo a la lluvia
y del terror a sufrir esta.
― El barro es culpa de la lluvia
y no del camino que elegí
o de los pasos que iba dando...―
Medita justificando.
Se siente importante
se siente juez y jurado
y hasta verdugo ejecutor.
Escuchó que era agente de cambio
de algo que no entiende
pero le hace sentir bien
en medio de la porquería
que no se decide a abandonar.
La comodidad de hacer
sin necesidad de pensar
ni de comprobar
qué tan real es la verdad
que le brindaron.
Deglute cada cuchara
que le colocaron en la boca.
Mientras en los salones
bailan los hijos privilegiados
por los erarios sin control.
Otra realidad permanece
oculta entre viajes de ensueño
al mismo destino que se critica.
No hay dudas solo certezas
y en medio las cucarachas salen bajo de la alfombra...
Perro no las ve.
No le importa.
Y no importa la incoherencia
sino la saña conque esta se defiende
con las manos ajenas.
La patología se materializa
en la discursiva retórica
aplicada para otros
y nunca para sí mismo.
Cada realidad surge
detrás de los sueños
sin encajar.
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