Os cuento, tengo un establecimiento en Valencia por el cual hace unos días, pasó un señor de aspecto introvertido de edad avanzada y con una carpeta en la mano. Cuando se presentó y comenzó a soltarme el discurso, mi primera impresión fue de alguien que venía a pedir o a venderme algo como lo hacen últimamente algunos. Me dijo con voz apocada, que era un aficionado a la poesía y que si podía dejarme una para promocionarse. Sinceramente pensé que soltaría a todos mis clientes el típico papel a cada uno y más tarde pasar a cobrar la voluntad. Le dije que lo dejara. Tiró mano de la carpeta con gestos torpes y sacó una de tantas hojas DIN A4 fotocopiadas, la depositó sobre la barra me dio las gracias y acto seguido se marchó. Al día siguiente, después de estar dando tumbos por todas partes, la cogí para retirarla pero no sin antes echarle un vistazo. han pasado varios días y este señor no sólo no ha vuelto por aquí sino que la hoja ni siquiera viene firmada con su nombre. Así que he decidido como obra de buena voluntad, meterle su poesía en Internet del cual me da la impresión que desconoce.
PD. Sí vuelve, lo pondré al corriente y le pediré su nombre para la poesía.
Pareces una noche llena de tinieblas y palomas.
Te desvaneces en mi mente como una mariposa y como un remolino de estiércol.
Entras con tus besos a despertar mis ganas.
Entro en tus aromas con mi olfato de perro.
Somos dos extraños para el espacio
para el sueño que abarca la alcoba, para el espacio que abarca el tiempo, tu nombre y el mío que ya no importa.
Qué grandes somos y qué pequeños.
Qué eléctricas las sombras y qué misteriosos estos huecos, cuantos insectos, cuantas duermevelas.
Mis olvidos a veces cuentan años
y los tuyos no sé, quizás también precisan mucho tiempo... ¿Dónde meter estorbos y pausas?, ¿Dónde olvidar que no sean bares y almohadas?, ¿Dónde meternos entre espacios de música inspirada como el aire, como cortinas de humo, como guisantes y pañuelos?...
En este absurdo amor que te tengo
no imploro descanso,
tampoco me importan futuras estaciones,
ni el fiambre de tu cuerpo fielmente hermoso
y terrible. Adiós mi amor...
PD. Sí vuelve, lo pondré al corriente y le pediré su nombre para la poesía.
Pareces una noche llena de tinieblas y palomas.
Te desvaneces en mi mente como una mariposa y como un remolino de estiércol.
Entras con tus besos a despertar mis ganas.
Entro en tus aromas con mi olfato de perro.
Somos dos extraños para el espacio
para el sueño que abarca la alcoba, para el espacio que abarca el tiempo, tu nombre y el mío que ya no importa.
Qué grandes somos y qué pequeños.
Qué eléctricas las sombras y qué misteriosos estos huecos, cuantos insectos, cuantas duermevelas.
Mis olvidos a veces cuentan años
y los tuyos no sé, quizás también precisan mucho tiempo... ¿Dónde meter estorbos y pausas?, ¿Dónde olvidar que no sean bares y almohadas?, ¿Dónde meternos entre espacios de música inspirada como el aire, como cortinas de humo, como guisantes y pañuelos?...
En este absurdo amor que te tengo
no imploro descanso,
tampoco me importan futuras estaciones,
ni el fiambre de tu cuerpo fielmente hermoso
y terrible. Adiós mi amor...