Sol de mañana
Poeta veterana en el Portal
Desato la tempestad en reclamos
y después… se deshizo en llanto.
Postrada y arrepentida suplicó,
fué el sol quién le tendió la mano.
¡Levántate rosa!
Que justo aquí mordiendo el polvo, pero bien plantado,
se renace con la ingenuidad de un retoño;
con la oportunidad de florecer.
¡Sosiégate lluvia también!
Que tu tormentosa pena y mi congoja,
no nos dejarán mirar los albores…
De la irisada aurora.