HOMBRE MINIMALISTA
Poeta recién llegado
Mi voz está cansada,
ya no dibuja signos en el muro
ni abre puertas en el espacio.
Sólo me queda el silencio punzocortante
donde una que otra mirada perversa
asume toda connotación redentora.
Tomo por asalto mis labios,
y descubro el eco interminable de las letras
que se oponen al olvido.
Alguien ajeno a la inspiración
me pide continuar -coge mis manos-
y me sulta en el columpio del tiempo,
y es cuando por instinto
asimilo que aún no he dicho nada.
ya no dibuja signos en el muro
ni abre puertas en el espacio.
Sólo me queda el silencio punzocortante
donde una que otra mirada perversa
asume toda connotación redentora.
Tomo por asalto mis labios,
y descubro el eco interminable de las letras
que se oponen al olvido.
Alguien ajeno a la inspiración
me pide continuar -coge mis manos-
y me sulta en el columpio del tiempo,
y es cuando por instinto
asimilo que aún no he dicho nada.
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