Aisa Braco
Poeta asiduo al portal
El grito agónico muere en el silencio.
El corazón reclama la verdad.
La razón gobierna a su antojo.
El tiempo no sólo pasa, se desvanece.
La tristeza ha perdido su razón de ser.
Comprando los momentos y matices.
Llenandonos de risas que no son.
El amor perdido en el abismo del uso y tiro.
Ya no se reciclan los afectos...
Ni se transforman las carisias.
Todo se compra, se vende o permuta.
El corazón reclama la verdad.
La razón gobierna a su antojo.
El tiempo no sólo pasa, se desvanece.
La tristeza ha perdido su razón de ser.
Comprando los momentos y matices.
Llenandonos de risas que no son.
El amor perdido en el abismo del uso y tiro.
Ya no se reciclan los afectos...
Ni se transforman las carisias.
Todo se compra, se vende o permuta.
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