Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Permanecí inmóvil
frente aquella mística mujer.
Su vino embriagante bebí yo,
sobre su monte repose,
aspire el aroma de su delicado romero,
el lirio perfecto era su afrodisíaco cuerpo
y toda esa belleza reposo sobre mi cuerpo desnudo
y convivieron nuestros espíritus
y se amararon nuestras almas
fue tanta la perfección
que dudo sea real
esta mujer mística
tan terrible como bella.
Sebastian Dusalgi
frente aquella mística mujer.
Su vino embriagante bebí yo,
sobre su monte repose,
aspire el aroma de su delicado romero,
el lirio perfecto era su afrodisíaco cuerpo
y toda esa belleza reposo sobre mi cuerpo desnudo
y convivieron nuestros espíritus
y se amararon nuestras almas
fue tanta la perfección
que dudo sea real
esta mujer mística
tan terrible como bella.
Sebastian Dusalgi