Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Viene ante mí cada noche,
me levanta por el cuello
y me estrella contra la pared.
Se desmoronan mis deseos
y mi cuerpo enfermo cede.
Siento su estallido tan hermoso
y le doy la vida.
Mis venas son ultrajadas,
bebo su saliva y su semen,
sublime entrega
entre arpegios de Luna.
Es un non sancto festín de un Sabbat
seria hermoso largarme, pero no puedo escapar,
las llagas no me dejan caminar
y ante el confesionario y su Cristo,
me declaro culpable,
por ser un ente débil
con una realidad muerta y violada.
Sebastian Dusalgi.
me levanta por el cuello
y me estrella contra la pared.
Se desmoronan mis deseos
y mi cuerpo enfermo cede.
Siento su estallido tan hermoso
y le doy la vida.
Mis venas son ultrajadas,
bebo su saliva y su semen,
sublime entrega
entre arpegios de Luna.
Es un non sancto festín de un Sabbat
seria hermoso largarme, pero no puedo escapar,
las llagas no me dejan caminar
y ante el confesionario y su Cristo,
me declaro culpable,
por ser un ente débil
con una realidad muerta y violada.
Sebastian Dusalgi.