ANNA MILLOUD
Poeta recién llegado
Te descubrí decorando mis pensamientos con hermosos girasoles dorados.
Incluso llegaste a crear un bello campo elíseos de blancos sueños y cada cántico decía:
- ¡Oh amada Laura!. ¡Oh mi amada Laura!
Hoy la petición fue dicha por esa grave voz de alguien más, pero de tu pecho solo brotó un agudo silencio que marchitó los girasoles y los últimos cánticos fueron:
- ¡Oh ilusa Laura!, ¡Oh mi pobre ilusa!
Incluso llegaste a crear un bello campo elíseos de blancos sueños y cada cántico decía:
- ¡Oh amada Laura!. ¡Oh mi amada Laura!
Hoy la petición fue dicha por esa grave voz de alguien más, pero de tu pecho solo brotó un agudo silencio que marchitó los girasoles y los últimos cánticos fueron:
- ¡Oh ilusa Laura!, ¡Oh mi pobre ilusa!