Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me quede sin subterfugios,
sin resguardo, sin aliento…
La luz y su disparidad,
confinaba las sombras y sus dismorfias
A ser “solo eso”
presas de la multiplicidad
cuando los besos no pueden más.
Su enunciado oracular,
tan radical,
tan insoportable,
tan paradójico
en su eternidad de instante.
Y podrás mirarlo aun cuando cierres los ojos;
aun cuando no haya pasos
ni nada más que contar.
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