Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me abriste los ojos como pozos
y es que la verdad,
no tiene sótanos hacia dentro
lo bueno y lo malo
con sus placebos.
¡No me digas!
-anhelas el diván ahora-
espoleta enfebrecida
con su ruina umbilical vencida.
¡beligerante!
no te reconoces, en el suspiro
que te domina,
ahora solo sueñas,
con un tiempo que no tiene tiempo,
con palabras para los muertos,
con ella, que no volverá jamás hacer ella,
y contigo, contigo, porque tú también has partido.
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