candebarbieri
Poeta recién llegado
Tengo el síndrome del silencio y no hay remedio alguno.
No hay suficientes cortes, no hay suficiente música.
Tengo el síndrome del silencio y ya no hay espacio para la impotencia.
No hay suficiente océano para las palabras en mi garganta.
Tengo el síndrome del silencio, y los síntomas cada vez son más claros.
No hay suficientes praderas para lanzar gritos desenfrenados.
Porque al no hablar me creí inteligente y ahora me siento tan estúpida,
Porque fingí que no dolía y me ahogué en un mar de lágrimas,
Porque mi discreción es un escudo de mi pensar malvado,
porque no puedo dejar de correr en reversa,
porque sus voces me persiguen en sueños y ellos ríen mientras pierdo la cabeza.
Tengo el síndrome del silencio, y me está matando poco a poco.
Y temo explotar y que no haya suficiente espacio en el mundo,
Para una lluvia de rencores reprimidos.
No hay suficientes cortes, no hay suficiente música.
Tengo el síndrome del silencio y ya no hay espacio para la impotencia.
No hay suficiente océano para las palabras en mi garganta.
Tengo el síndrome del silencio, y los síntomas cada vez son más claros.
No hay suficientes praderas para lanzar gritos desenfrenados.
Porque al no hablar me creí inteligente y ahora me siento tan estúpida,
Porque fingí que no dolía y me ahogué en un mar de lágrimas,
Porque mi discreción es un escudo de mi pensar malvado,
porque no puedo dejar de correr en reversa,
porque sus voces me persiguen en sueños y ellos ríen mientras pierdo la cabeza.
Tengo el síndrome del silencio, y me está matando poco a poco.
Y temo explotar y que no haya suficiente espacio en el mundo,
Para una lluvia de rencores reprimidos.
candelaria.
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