Ros3l Nocturn@
Poeta recién llegado
En el exilio de una cueva solitaria
trás una lluvia que admira la oscuridad,
en el silencio de sus paredes;
al compás del viento resuena una sinfonía
que estremece al silencio mientras este disimula
una sonrisa quieta, su llegada,
al anochecer de cada día, las sinfonías aparecen
en medio del vacío, que trae consigo, la soledad
aún más en las noches lluviosas.
Su dulce melodía, hace danzar a las mismas hojas
que el viento suele llevar de paseo, a lo lejano de la noche,
susurros en la privacidad de nuestra mente.
Sinfonías nocturnas, melodías de recuerdos
y sentimientos que se despiertan, al ser escuchadas,
dulces melodías para dormir, sin desear despertar;
en el meollo de un abismo
donde pocas personas somos recordadas en momentos quejumbrosos;
las sinfonías nocturnas nos marcan,
incitándonos a bailar con cada canción
diferente que se pierde en nuestros oídos,
el don de oír viene de
pero saber divisar nuestra apreciación auditiva
es de nuestras taciturnas noches,
]a la luz de la luna y las estrellas,
nos soportamos a nosotros mismos,
y ahí es donde las sinfonías nocturnas
aguardan impacientes deleitarnos
con su alegre pero oscuro sonido
para hacernos olvidar de que existimos,
y al despertar se van con la huida del viento,
pero despiertan con la oscuridad de los cielos,
entre canciones y sonidos desconocidos en el día,
pero recordados en la profundidad de nuestro ser,
música antigua y desconocida
parece inquietar nuestros difíciles oídos,
que desean danzar al ritmo de cada sinfonía nocturna.
trás una lluvia que admira la oscuridad,
en el silencio de sus paredes;
al compás del viento resuena una sinfonía
que estremece al silencio mientras este disimula
una sonrisa quieta, su llegada,
al anochecer de cada día, las sinfonías aparecen
en medio del vacío, que trae consigo, la soledad
aún más en las noches lluviosas.
Su dulce melodía, hace danzar a las mismas hojas
que el viento suele llevar de paseo, a lo lejano de la noche,
susurros en la privacidad de nuestra mente.
Sinfonías nocturnas, melodías de recuerdos
y sentimientos que se despiertan, al ser escuchadas,
dulces melodías para dormir, sin desear despertar;
en el meollo de un abismo
donde pocas personas somos recordadas en momentos quejumbrosos;
las sinfonías nocturnas nos marcan,
incitándonos a bailar con cada canción
diferente que se pierde en nuestros oídos,
el don de oír viene de
pero saber divisar nuestra apreciación auditiva
es de nuestras taciturnas noches,
]a la luz de la luna y las estrellas,
nos soportamos a nosotros mismos,
y ahí es donde las sinfonías nocturnas
aguardan impacientes deleitarnos
con su alegre pero oscuro sonido
para hacernos olvidar de que existimos,
y al despertar se van con la huida del viento,
pero despiertan con la oscuridad de los cielos,
entre canciones y sonidos desconocidos en el día,
pero recordados en la profundidad de nuestro ser,
música antigua y desconocida
parece inquietar nuestros difíciles oídos,
que desean danzar al ritmo de cada sinfonía nocturna.
Última edición: