romanovski
Poeta recién llegado
En la horizontal que pende
del extremo más elongado
de la superficie abisal
del globo terráqueo
cruza una línea meridiana
que anima cada parte del alma
cuando el nodo se atisba
y el plano
cambia de perspectiva.
Ese ojo único sin pupila
se fija en la fase oscura
de la cara blanca del prisma
que sin flotación
en espacio alguno
traza un perfil objetivo
allí donde la perspectiva frontal
marca el camino
a la vista oblícua
junto al núcleo definido
conectado al centro del universo
objetivado en un lugar fijo
en un enlace derivado
en una serie de orbes interpenetrados
creando movimiento invertido.
El visor periférico
quedará anclado al alma
en un instante
ralentizando el paso
a otro universo elongado
cumpliendo la ley
de la disolución de los cuerpos
que serán bruma
cubriendo espacios perfectos.
La tierra deseca la línea
cruzando el extremo
definiendo cada forma
junto al centro orbital del planeta
fomentando el encuentro
con la vertical de fuego
que al espejo prismático penetra
fortificando cada núcleo del universo
preparando el regreso
de la ciudad celeste
prendiendo las hogueras
purificando los agujeros
construyendo emplazamientos
que unan mundos
reagrupando orbes
ante la llegada de una comitiva
desde los cielos
en un experimento de eones
en cada línea de tiempo
alineando planetas
restaurando centros
anclando cada extremo
de la línea meridiana
al plano único
donde el ojo telúrico
lanza el rayo transversal
secuenciando el multiverso
envolviendo centros
liberando fuegos convexos
restaurando almas
sin sus cuerpos.
Un universo
elongará extremos
longitudinalmente
circumvalando cada agujero negro
profundizando cada centro
calculando series numéricas
derivando cada línea
de uno a otro extremo
del firmamento.
El hombre hallará entendimiento
su alma abrirá la puerta
al elemento neutro
la materia se desplazará
uniendo extremos opuestos
elongando espacios tiempo
encantando reinos
las líneas espacio temporales
intersecarán el pensamiento.
La mente será un faro
uniendo polos al extremo
recreando planetas
principiando las frecuencias del genio
en giros planetarios
alterando el eje
la medida fijando
la mente fluirá
cruzando la macroesfera celeste
sellando tiempos lineales
fraguando mecanismos mentales
ejecutando movimiento de torque
amplificando el giro de cada orbe
afianzando la equivalencia
entre fulgores
de cada onda planetaria
cuando las fases
espacio temporales choquen
reajustando el pensamiento
fijándolo al único elemento
que circumvala el punto
fuera del espacio tiempo
intercalando mundos
que irán floreciendo
perfeccionando el cálculo
de la serie numérica
alineando el referente
ajustando el pensamiento
los centros planetarios
quedarán unidos
cuando el nuevo sistema
reagrupe los extremos de la tierra
configurando en la mente
el multiverso restituido.
Fin.
Romanovski ©.
del extremo más elongado
de la superficie abisal
del globo terráqueo
cruza una línea meridiana
que anima cada parte del alma
cuando el nodo se atisba
y el plano
cambia de perspectiva.
Ese ojo único sin pupila
se fija en la fase oscura
de la cara blanca del prisma
que sin flotación
en espacio alguno
traza un perfil objetivo
allí donde la perspectiva frontal
marca el camino
a la vista oblícua
junto al núcleo definido
conectado al centro del universo
objetivado en un lugar fijo
en un enlace derivado
en una serie de orbes interpenetrados
creando movimiento invertido.
El visor periférico
quedará anclado al alma
en un instante
ralentizando el paso
a otro universo elongado
cumpliendo la ley
de la disolución de los cuerpos
que serán bruma
cubriendo espacios perfectos.
La tierra deseca la línea
cruzando el extremo
definiendo cada forma
junto al centro orbital del planeta
fomentando el encuentro
con la vertical de fuego
que al espejo prismático penetra
fortificando cada núcleo del universo
preparando el regreso
de la ciudad celeste
prendiendo las hogueras
purificando los agujeros
construyendo emplazamientos
que unan mundos
reagrupando orbes
ante la llegada de una comitiva
desde los cielos
en un experimento de eones
en cada línea de tiempo
alineando planetas
restaurando centros
anclando cada extremo
de la línea meridiana
al plano único
donde el ojo telúrico
lanza el rayo transversal
secuenciando el multiverso
envolviendo centros
liberando fuegos convexos
restaurando almas
sin sus cuerpos.
Un universo
elongará extremos
longitudinalmente
circumvalando cada agujero negro
profundizando cada centro
calculando series numéricas
derivando cada línea
de uno a otro extremo
del firmamento.
El hombre hallará entendimiento
su alma abrirá la puerta
al elemento neutro
la materia se desplazará
uniendo extremos opuestos
elongando espacios tiempo
encantando reinos
las líneas espacio temporales
intersecarán el pensamiento.
La mente será un faro
uniendo polos al extremo
recreando planetas
principiando las frecuencias del genio
en giros planetarios
alterando el eje
la medida fijando
la mente fluirá
cruzando la macroesfera celeste
sellando tiempos lineales
fraguando mecanismos mentales
ejecutando movimiento de torque
amplificando el giro de cada orbe
afianzando la equivalencia
entre fulgores
de cada onda planetaria
cuando las fases
espacio temporales choquen
reajustando el pensamiento
fijándolo al único elemento
que circumvala el punto
fuera del espacio tiempo
intercalando mundos
que irán floreciendo
perfeccionando el cálculo
de la serie numérica
alineando el referente
ajustando el pensamiento
los centros planetarios
quedarán unidos
cuando el nuevo sistema
reagrupe los extremos de la tierra
configurando en la mente
el multiverso restituido.
Fin.
Romanovski ©.
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