SorGalim
Poeta que considera el portal su segunda casa
SOBRE EL OCÉANO QUE LA VIDA ESCONDE
(Glosa existencialista)
Después que todo pase,
cuando la muerte al fin, todo lo arrase,
sobre el océano que la vida esconde,
dime qué queda; di, ¿qué sobrenada?…
y el eco me responde,
triste y doliente: ¡nada!
Juan Antonio Pérez Bonalde
cuando la muerte al fin, todo lo arrase,
sobre el océano que la vida esconde,
dime qué queda; di, ¿qué sobrenada?…
y el eco me responde,
triste y doliente: ¡nada!
Juan Antonio Pérez Bonalde
Allí veré sus ojos
y con gran emoción caeré de hinojos
ante el Supremo Rey de cielo y tierra.
Nadie podría esconder culpa y desguace
ni crímenes de guerra,
después que todo pase.
Océanos vitales
de rocas sempiternas y mortales,
entre cielo y tierra no hay nada oculto,
que nadie se disfrace
que ante la luz mayor no escurre el bulto,
cuando la muerte al fin, todo lo arrase.
Como las piedras duermen
sin nunca producir un solo germen
en el fondo de piélagos y fuentes…
¿Dónde duermen, adónde
los hombres delincuentes?
sobre el océano que la vida esconde.
Qué queda en tus esencias,
te ufanas de inventar efervescencias
de calores y caricias falsías,
hasta la madrugada
perviertes noche y día,
dime qué queda; di, ¿qué sobrenada?…
Pregunto y no hay respuesta,
el silencio es la bala yuxtapuesta
que puede asesinar humanidades.
Que ese tipo de muerte no me ronde
¿Les grito las verdades?
y el eco me responde.
Me envuelve un algoritmo
cuando indago la culpa del mutismo
que se eleva a pecado de potencia.
¿Qué premio es para el alma amordazada?
y alega la conciencia
triste y doliente: ¡nada!
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