nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu amor emigró como pájaro de otoño
y la violenta verdad
amarró el cielo de turbio silencio,
anidando sombras extrañas sobre mis ojos.
La melancolía mordió mis entrañas
con su intacto nudo atado con hiel
y el aire agonizó,
traspasando mi llanto con feroz taladro.
Los fríos hilos de la nada
trasformaron el oro, en papeles raídos
respiré las aguas del abismo
y sus ciénagas marinas
enterraban mi flor secreta
en sus profundos corredores.
Allí, en mi soledad marina
un hilo de miel habitó mi boca,
el viento me envolvió
entre las sábanas del cielo
y como caracola herída
me balanceaba con su perfume,
construyéndo mi realidad
sobre la roca...
NUNA.
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