Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Adónde
iré ahora con mis incrédulas alegrías
y mis previstos fracasos?
Ahora que no tengo más mi utopía creíble
porque fue (fuiste) mi alegría más sincera.
Yo no sé
a qué nueva conquista contarle nuestra historia,
sin que me tome por raro (masoquista o infeliz)
y me deje hablando solo
en medio de una especulativa primer cita
de primer trivial comienzo
de segura apática relación.
Así
no voy a llegar a ningún lado, claro,
pero resulta que este mal de tu ausencia
no se me pasa y me agarran estas ganas
de romperle las vidrieras a la vida;
esas, que todavía te reflejan conmigo
porfiándome que no ando solo.
Deseo
que tu sentido común se recupere pronto
de esa quimera mentirosa que te alejó
y admitiendo que no hay mejor trato sentimental
que el nuestro, vuelvas.
Pues,
adictamente conservo mi fiel apetencia de tu ser,
ligada a mi razón en tres sentidos:
en aquel lindo proyecto
que llamamos ‘amor inigualable’,
en mi instinto sensual
de sincera masturbación a tu salud
y en mi sexo que, como el pie de Cenicienta,
no halla calce en mejor destinataria que vos
(la guarra y pura verdad).
Sólo espero,
íntimamente esperanzado, que éste relato
ya clásico sobre nosotros que me hago
en mis días y noches mientras te espero,
no vaya a volvérseme cuento sin colorín colorado.
Safe Creative: 1404270688002
iré ahora con mis incrédulas alegrías
y mis previstos fracasos?
Ahora que no tengo más mi utopía creíble
porque fue (fuiste) mi alegría más sincera.
Yo no sé
a qué nueva conquista contarle nuestra historia,
sin que me tome por raro (masoquista o infeliz)
y me deje hablando solo
en medio de una especulativa primer cita
de primer trivial comienzo
de segura apática relación.
Así
no voy a llegar a ningún lado, claro,
pero resulta que este mal de tu ausencia
no se me pasa y me agarran estas ganas
de romperle las vidrieras a la vida;
esas, que todavía te reflejan conmigo
porfiándome que no ando solo.
Deseo
que tu sentido común se recupere pronto
de esa quimera mentirosa que te alejó
y admitiendo que no hay mejor trato sentimental
que el nuestro, vuelvas.
Pues,
adictamente conservo mi fiel apetencia de tu ser,
ligada a mi razón en tres sentidos:
en aquel lindo proyecto
que llamamos ‘amor inigualable’,
en mi instinto sensual
de sincera masturbación a tu salud
y en mi sexo que, como el pie de Cenicienta,
no halla calce en mejor destinataria que vos
(la guarra y pura verdad).
Sólo espero,
íntimamente esperanzado, que éste relato
ya clásico sobre nosotros que me hago
en mis días y noches mientras te espero,
no vaya a volvérseme cuento sin colorín colorado.
Safe Creative: 1404270688002
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