Lírico.
Exp..
Sobre puertas y ventanas
Allí donde se cierra alguna puerta
no dudes en abrir una ventana;
deja que corra el aire, es cosa sana
y surte la alegría de la huerta.
Toda experiencia enseña a estar alerta
y buscar, de algún modo, la solana;
no permitas, si puedes, que una vana
habitación no quiera estar abierta.
Cuando no encuentres ya la cerradura
-cosa que ha sucedido, y tú lo sabes-
no fuerces, obcecado, su ranura.
Olvídate de usar todas tus llaves
porque hay un ventanal con mucha holgura
para poder soñar otros enclaves.
Allí donde se cierra alguna puerta
no dudes en abrir una ventana;
deja que corra el aire, es cosa sana
y surte la alegría de la huerta.
Toda experiencia enseña a estar alerta
y buscar, de algún modo, la solana;
no permitas, si puedes, que una vana
habitación no quiera estar abierta.
Cuando no encuentres ya la cerradura
-cosa que ha sucedido, y tú lo sabes-
no fuerces, obcecado, su ranura.
Olvídate de usar todas tus llaves
porque hay un ventanal con mucha holgura
para poder soñar otros enclaves.