sabine
Poeta fiel al portal
Como cada noche sin faltar una sola,
te presiento, se aquí estás.
Me observas. No abro los ojos
por miedo quizá.
No a ti, cómo podría.
A que no estés en realidad.
Que seas producto de mis sueños
o solo mi deseo.
Te acercas más.
Siento tu aliento,
hálito sobrenatural.
Se eriza mi piel.
Escucho que llamas
pronunciando mi nombre con voz cambiada.
Sensación adulterada.
Abro los ojos, no estás.
No con tu envoltura terrenal.
La misma con la cual te conocí.
Solo tu esencia, o espíritu quizá.
No moriste. Solo trascendiste.
Te fuiste pero aquí estás.
Imagen difusa, adivinada.
Noche tras noche, siempre así.
Hasta el momento llegue
que también me acompañe a mí
el cuervo de la ventana.
Sabine
te presiento, se aquí estás.
Me observas. No abro los ojos
por miedo quizá.
No a ti, cómo podría.
A que no estés en realidad.
Que seas producto de mis sueños
o solo mi deseo.
Te acercas más.
Siento tu aliento,
hálito sobrenatural.
Se eriza mi piel.
Escucho que llamas
pronunciando mi nombre con voz cambiada.
Sensación adulterada.
Abro los ojos, no estás.
No con tu envoltura terrenal.
La misma con la cual te conocí.
Solo tu esencia, o espíritu quizá.
No moriste. Solo trascendiste.
Te fuiste pero aquí estás.
Imagen difusa, adivinada.
Noche tras noche, siempre así.
Hasta el momento llegue
que también me acompañe a mí
el cuervo de la ventana.
Sabine