BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi hermana me obligaba
a lamer los orines de las letrinas
donde circulaban los excrementos
de los alumnos de la escuela que compartíamos.
Era muy simpática.
Mi hermana me obligaba a coser
los pájaros que hería con una aguja, con entusiasmada
vocación de taxidermista adolescente,
para que no la pillara su madre, la nuestra.
Era extremadamente simpática.
Yo, pese a todo, la quería mucho.
Y es que la simpatía está sobrevalorada.
©
a lamer los orines de las letrinas
donde circulaban los excrementos
de los alumnos de la escuela que compartíamos.
Era muy simpática.
Mi hermana me obligaba a coser
los pájaros que hería con una aguja, con entusiasmada
vocación de taxidermista adolescente,
para que no la pillara su madre, la nuestra.
Era extremadamente simpática.
Yo, pese a todo, la quería mucho.
Y es que la simpatía está sobrevalorada.
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