Donde la vida los trajo,
mi corazón va y viene
como céfiro blando,
pero mi alma vuela lejos
sin tino ni alas
y respira donde quiere
fuego sagrado,
noches calientes
y anhelados abrazos
para sostener al cuerpo
estoico y anclado
levantado en su pensamiento
por campos arados
cálidos y llenos
como hoy están mis manos.
mi corazón va y viene
como céfiro blando,
pero mi alma vuela lejos
sin tino ni alas
y respira donde quiere
fuego sagrado,
noches calientes
y anhelados abrazos
para sostener al cuerpo
estoico y anclado
levantado en su pensamiento
por campos arados
cálidos y llenos
como hoy están mis manos.