miguegarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sobrevivo al vaivén de sus mareas,
al virtuoso prodigio de su estruendo,
al ímpetu total de su crescendo
y a la voluble paz de sus tareas.
Sobrevivo a los hierros y correas
que esconde en lo vistoso de su atuendo,
al cirio inagotable que le enciendo
y a las dudas que engendra en mis ideas.
A la flecha que lanza con desidia
que mi coraza cruza con destreza
y al deseo que instiga su motivo.
Lo mismo en la virtud que en la perfidia,
poniendo en entredicho mi entereza,
del amor los azares sobrevivo.
al virtuoso prodigio de su estruendo,
al ímpetu total de su crescendo
y a la voluble paz de sus tareas.
Sobrevivo a los hierros y correas
que esconde en lo vistoso de su atuendo,
al cirio inagotable que le enciendo
y a las dudas que engendra en mis ideas.
A la flecha que lanza con desidia
que mi coraza cruza con destreza
y al deseo que instiga su motivo.
Lo mismo en la virtud que en la perfidia,
poniendo en entredicho mi entereza,
del amor los azares sobrevivo.
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