Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay una sociedad de corazones muertos
Pidiendo justicia a gritos todos ellos,
Y en la revolución de la toma de decisiones
Sale un señor Don Juan a imponer condiciones.
Y a los muertos que esperan salir a pasear
Se lesretiene en el cementerio
Sin derecho a protestar,
Y en la fiesta los muertos llenan el lugar
De regocijo y de vino, de calma y tempestad.
Y dar protestas no vale
Cuando los muertos no danzan
Y en el hospital invitan a una mujer
A que se una a la boda.
Y si aún no te sientes muerto
No puedes ir a la fiesta
Que dan en el cementerio,
Que la alta sociedad aquí no tiene cabida
No alcanza el ponche de frutas
Y menos la comida.
Yo quiero ir a la fiesta
Disfrazarme de muerto para dar una vuelta,
Te invito al baile de ésta noche, morena,
Yo me visto de hombre lobo y tú de princesa.
Fuera del portón aquello está en silencio
Los vivos no se mueven igual que los muertos,
Y al pastor de la iglesia
No le queda más remedio
Que unirse a la fiesta entre vivos y muertos.
Entre vivos y muertos,
Entre las dos y las cinco de la mañana
Un alma humilde se congela
Aunque el cuerpo esté en llamas,
Y se cocinan recuerdos gratos en la madrugada.
Quiero se un alma para irme de fiesta
Irme tarde de pelón y dormir con la orquesta,
Dormir con la orquesta de chicharras
Que afuera cantan sin cesar
Al calor de las velas.
Y como nunca falta alguien que arme líos
Los muertos echamos afuera a los vivos,
Y aunque no contratamos para la fiesta a bailarinas
Los tipos borrachos toman la iniciativa.
Y aquí no importa si usted es extraño
Aquí nadie tiene apariencia de cuerpo sano.
Pidiendo justicia a gritos todos ellos,
Y en la revolución de la toma de decisiones
Sale un señor Don Juan a imponer condiciones.
Y a los muertos que esperan salir a pasear
Se lesretiene en el cementerio
Sin derecho a protestar,
Y en la fiesta los muertos llenan el lugar
De regocijo y de vino, de calma y tempestad.
Y dar protestas no vale
Cuando los muertos no danzan
Y en el hospital invitan a una mujer
A que se una a la boda.
Y si aún no te sientes muerto
No puedes ir a la fiesta
Que dan en el cementerio,
Que la alta sociedad aquí no tiene cabida
No alcanza el ponche de frutas
Y menos la comida.
Yo quiero ir a la fiesta
Disfrazarme de muerto para dar una vuelta,
Te invito al baile de ésta noche, morena,
Yo me visto de hombre lobo y tú de princesa.
Fuera del portón aquello está en silencio
Los vivos no se mueven igual que los muertos,
Y al pastor de la iglesia
No le queda más remedio
Que unirse a la fiesta entre vivos y muertos.
Entre vivos y muertos,
Entre las dos y las cinco de la mañana
Un alma humilde se congela
Aunque el cuerpo esté en llamas,
Y se cocinan recuerdos gratos en la madrugada.
Quiero se un alma para irme de fiesta
Irme tarde de pelón y dormir con la orquesta,
Dormir con la orquesta de chicharras
Que afuera cantan sin cesar
Al calor de las velas.
Y como nunca falta alguien que arme líos
Los muertos echamos afuera a los vivos,
Y aunque no contratamos para la fiesta a bailarinas
Los tipos borrachos toman la iniciativa.
Y aquí no importa si usted es extraño
Aquí nadie tiene apariencia de cuerpo sano.
Última edición: