Antonio del Olmo
Poeta que considera el portal su segunda casa
SÓCRATES NO REBUZNA

El gran sabio paseaba
sin parar de dialogar
con sus más files amigos
en Atenas, su ciudad,
cuando apareció un canalla
que le insultó sin piedad:
–¡No escucháis a ese farsante.
Es un necio charlatán!
Siguió Sócrates hablando
sin dejarse perturbar.
Su amigo más indignado
le inquirió sin esperar:
– ¡Ese rufián te ha insultado!
¿No le debes replicar?
El filósofo, sonriendo,
le enseñó así a razonar:
– Cuando un burro te rebuzna
¿deberías rebuznar?


El gran sabio paseaba
sin parar de dialogar
con sus más files amigos
en Atenas, su ciudad,
cuando apareció un canalla
que le insultó sin piedad:
–¡No escucháis a ese farsante.
Es un necio charlatán!
Siguió Sócrates hablando
sin dejarse perturbar.
Su amigo más indignado
le inquirió sin esperar:
– ¡Ese rufián te ha insultado!
¿No le debes replicar?
El filósofo, sonriendo,
le enseñó así a razonar:
– Cuando un burro te rebuzna
¿deberías rebuznar?

Última edición: