[FONT="]SOL, ARREBOL
[FONT="]Y LUNA LLENA
[FONT="]Y LUNA LLENA
[FONT="] 1.
[FONT="]Entre las tinieblas candentes
[FONT="] de mis insomnios lilas,
[FONT="] redivivas esculturas de zafiros,
[FONT="]refresca la brisa fluvial
[FONT="] de las perlas de oro y cristal
[FONT="]del antiguo río fantasma
[FONT="]de la ciudad de tus últimos suspiros,
[FONT="] en la que renaces vegetal
[FONT="] a mis amores trasnochados.
[FONT="]Y te miro botánica y corpórea:
[FONT="]Bajo el sol lateral del crepúsculo,
[FONT="]aletargadamente suave,
[FONT="]tal un enorme dedo índice
[FONT="]sobre tu piel de teca pulida,
[FONT="]el río hechizado te acaricia
[FONT="]las colinas seculares
[FONT="] Tu río se apresura
[FONT="] por la verde espesura
[FONT="] del bambú de tu talle
[FONT="] y cae
[FONT="]en cascada
[FONT="] por la pedernita fragante
[FONT="] de tu ombligo veranero;
[FONT="] danza, acoda, remansa
[FONT="] y se finge laxo manantial,
[FONT="] catarata ida,
[FONT="]en la mata esplendida
[FONT="]del cacao de aroma fino
[FONT="] de tu vientre de vino.
[FONT="]2.
[FONT="]Prendido a su lomo pardo
[FONT="]el reflejo de los arreboles
[FONT="]del ocaso agonizante,
[FONT="]tu río corre, trota, cabalga
[FONT="]por tus muslos esculpidos
[FONT="]en la seda auriverde del banano
[FONT="]que te puebla las entrañas,
[FONT="]y desemboca en el anochecer.
[FONT="]3.
[FONT="]A los pies de la noche plenilunia,
[FONT="]el bosque aleonado
[FONT="]de la cabellera de tus guayacanes
[FONT="]se figura tu rebozo al viento
[FONT="]y desparrama una alfombra
[FONT="]de flores amarillas a sus veras,
[FONT="]entre tus balsas y caucheras,
[FONT="]con el único afán embelesado
[FONT="]de hacerte soñar despierta
[FONT="]que no eres la ciudad encantada,
[FONT="]el delirio del río enamorado,
[FONT="]sino la princesa feliz rumbo al altar
[FONT="]con el caballero ardoroso
[FONT="]de la fruta de la pasión;
[FONT="]o que eres la sacerdotisa iluminada
[FONT="]de algún mágico templo vegetal.
[FONT="] 4.
[FONT="] ¡Cómo no adorarte Verde Señora
[FONT="]de la Catedral de la Flor!
[FONT="] Cómo no adorarte,
[FONT="]cuando te reflejas plateada
[FONT="]en el lomo inundado de astros
[FONT="]de tu río con piel de espejos;
[FONT="]cuando tus arreboles besan
[FONT="] a la luna llena prematura
[FONT="]con sus labios salpicados
[FONT="]de fuego horizontal.
[FONT="]Entre las tinieblas candentes
[FONT="] de mis insomnios lilas,
[FONT="] redivivas esculturas de zafiros,
[FONT="]refresca la brisa fluvial
[FONT="] de las perlas de oro y cristal
[FONT="]del antiguo río fantasma
[FONT="]de la ciudad de tus últimos suspiros,
[FONT="] en la que renaces vegetal
[FONT="] a mis amores trasnochados.
[FONT="]Y te miro botánica y corpórea:
[FONT="]Bajo el sol lateral del crepúsculo,
[FONT="]aletargadamente suave,
[FONT="]tal un enorme dedo índice
[FONT="]sobre tu piel de teca pulida,
[FONT="]el río hechizado te acaricia
[FONT="]las colinas seculares
[FONT="]tus pechos laureles.
[FONT="] Tu río se apresura
[FONT="] por la verde espesura
[FONT="] del bambú de tu talle
[FONT="] y cae
[FONT="]en cascada
[FONT="] por la pedernita fragante
[FONT="] de tu ombligo veranero;
[FONT="] danza, acoda, remansa
[FONT="] y se finge laxo manantial,
[FONT="] catarata ida,
[FONT="]en la mata esplendida
[FONT="]del cacao de aroma fino
[FONT="] de tu vientre de vino.
[FONT="]2.
[FONT="]Prendido a su lomo pardo
[FONT="]el reflejo de los arreboles
[FONT="]del ocaso agonizante,
[FONT="]tu río corre, trota, cabalga
[FONT="]por tus muslos esculpidos
[FONT="]en la seda auriverde del banano
[FONT="]que te puebla las entrañas,
[FONT="]y desemboca en el anochecer.
[FONT="]3.
[FONT="]A los pies de la noche plenilunia,
[FONT="]el bosque aleonado
[FONT="]de la cabellera de tus guayacanes
[FONT="]se figura tu rebozo al viento
[FONT="]y desparrama una alfombra
[FONT="]de flores amarillas a sus veras,
[FONT="]entre tus balsas y caucheras,
[FONT="]con el único afán embelesado
[FONT="]de hacerte soñar despierta
[FONT="]que no eres la ciudad encantada,
[FONT="]el delirio del río enamorado,
[FONT="]sino la princesa feliz rumbo al altar
[FONT="]con el caballero ardoroso
[FONT="]de la fruta de la pasión;
[FONT="]o que eres la sacerdotisa iluminada
[FONT="]de algún mágico templo vegetal.
[FONT="] 4.
[FONT="] ¡Cómo no adorarte Verde Señora
[FONT="]de la Catedral de la Flor!
[FONT="] Cómo no adorarte,
[FONT="]cuando te reflejas plateada
[FONT="]en el lomo inundado de astros
[FONT="]de tu río con piel de espejos;
[FONT="]cuando tus arreboles besan
[FONT="] a la luna llena prematura
[FONT="]con sus labios salpicados
[FONT="]de fuego horizontal.
[FONT="] (Al leer, a manera de juego lúdico, laberinto, las palabras del decimoquinto y decimosexto verso deben combinarse, alternadamente, a su antojo, con las del decimopseptimo y decimoctavo. Ej.: te acaricia tus pechos laureles; te acaricia seculares laureles; te acaricia las colinas tus pechos, etc.)
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