Zapala
Poeta fiel al portal
Caminaba por la plaza y en un banco te encontré, con una lagrima en tu mejilla…
Por ahí andaban tus sueños, buscando el sol con la luna descalza…
Y las lágrimas no alcanzan, santiguando dolores en una espera dormida…
Y muy a tu modo sobrevolaban todos tus pensamientos más que las aves…
Dime cual de los males es más terrible si el amor o los celos que un imposible…
Yo quisiera consolarte y no puedo, la leña verde y mojada se quema y no arde…
Desde mis ojos te rodeo en un abrazo, en un grito desesperado…
En un poema del adiós…
Mírame a los ojos sin remordimientos…
Nuestras almas mudas hablan y callan en soledad…
La tarde llora de tristeza…
En otro fuego con cuerpos vencidos por la herrumbre…
La tarde nos desnuda en el ocaso del atardecer…
Resabios de las hojas que caen por el otoño…
Pretextos para huir a otro jardín…
Las caricias son despojos del amor….
Y el milagro de tu piel brilla por el sol….
Renacer en una hoja de otoño donde viven tus ojos…
La sonrisa robada, es el rescate de la brisa que corteja tu rostro…
Y el olvido da cuenta del error…
Y si el frio desgarrara contra la semilla del árbol…
Un crucifijo rompiera contra el mal..
La espuma del rocío cae sobre la tierra gaviada de tu luz…
Llora, llora, mujer…
Llora, llora mujer…
Te miro y pareces un sueño profundo y muy triste…
En el que ya nunca te despertaras…
Y te vas desvaneciendo con la brisa que levanta las hojas caídas…
Solo le pido el tata dios que ilumine ese corazón..
Vaya a saber por dónde vagara esa alma…
Si el consuelo se aleja, será porque las estrellas se acordaron de mis ruegos…
Por ahí andaban tus sueños, buscando el sol con la luna descalza…
Y las lágrimas no alcanzan, santiguando dolores en una espera dormida…
Y muy a tu modo sobrevolaban todos tus pensamientos más que las aves…
Dime cual de los males es más terrible si el amor o los celos que un imposible…
Yo quisiera consolarte y no puedo, la leña verde y mojada se quema y no arde…
Desde mis ojos te rodeo en un abrazo, en un grito desesperado…
En un poema del adiós…
Mírame a los ojos sin remordimientos…
Nuestras almas mudas hablan y callan en soledad…
La tarde llora de tristeza…
En otro fuego con cuerpos vencidos por la herrumbre…
La tarde nos desnuda en el ocaso del atardecer…
Resabios de las hojas que caen por el otoño…
Pretextos para huir a otro jardín…
Las caricias son despojos del amor….
Y el milagro de tu piel brilla por el sol….
Renacer en una hoja de otoño donde viven tus ojos…
La sonrisa robada, es el rescate de la brisa que corteja tu rostro…
Y el olvido da cuenta del error…
Y si el frio desgarrara contra la semilla del árbol…
Un crucifijo rompiera contra el mal..
La espuma del rocío cae sobre la tierra gaviada de tu luz…
Llora, llora, mujer…
Llora, llora mujer…
Te miro y pareces un sueño profundo y muy triste…
En el que ya nunca te despertaras…
Y te vas desvaneciendo con la brisa que levanta las hojas caídas…
Solo le pido el tata dios que ilumine ese corazón..
Vaya a saber por dónde vagara esa alma…
Si el consuelo se aleja, será porque las estrellas se acordaron de mis ruegos…