Soledad: A una fuente
Brota el agua sobre verdinosa piedra,
apenada, sola en medio de la plaza,
llega la soledad y la niebla engendra
vacío, pena en su marmórea taza.
No esperes tosca fuente, nadie vendrá,
nadie saciará su sed con tu frescura,
nadie ve tu soledad ni detendrá
sus pasos aunque derrames agua pura.
¡Oh soledad! ¿Por qué siempre tu tristeza?
¿Por qué te ciñes a pesar de la pena?
¡No ves que por tu compañía se empieza
y por presencia, la vida se engangrena!
Abandonada entre la tierra y el cielo,
brotan cadencias por un agua que suena
entre sombras cubriéndola con un velo.
Fresca tonada cayendo sin reclamo,
hasta que la soledad no alce su vuelo,
acaricio su agua y su tristeza calmo.
Luis
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