Évano
Libre, sin dioses.
Si abriera los brazos míos
en este ahora de ausencias,
mis dedos saldrían todos
de este infinito universo.
Viven ahora mis ojos
dentro de un sol vacío.
Ya no soy pregunta,
ni duda. Casi silencio.
Y soy tarde de ojos cálidos
y trinos de pájaros muertos,
un zumbido de moscas
entre los aires estáticos
del ronroneo de la nevera eléctrica.
Soy ese más allá de las puertas
de los párpados que me encierran
y mal iluminan las formas
de la penumbra que me rodea.
Esta tarde sigo siendo
algo que persiste
entre la soledad de siempre.
en este ahora de ausencias,
mis dedos saldrían todos
de este infinito universo.
Viven ahora mis ojos
dentro de un sol vacío.
Ya no soy pregunta,
ni duda. Casi silencio.
Y soy tarde de ojos cálidos
y trinos de pájaros muertos,
un zumbido de moscas
entre los aires estáticos
del ronroneo de la nevera eléctrica.
Soy ese más allá de las puertas
de los párpados que me encierran
y mal iluminan las formas
de la penumbra que me rodea.
Esta tarde sigo siendo
algo que persiste
entre la soledad de siempre.