Frankos Roda
Poeta recién llegado
Columbra entre cendales de locura
mirando en lontananza la arreciada
sabiéndose de todos observada
le llegan pensamientos de tortura.
¡Adónde el marinero —se murmura—,
y el rojo, tan preciado de su amada...!
De pie en el farallón una mirada,
avista una goleta de bajura.
¡El mar derrama furia en onda ola,
la vela dobla a proa y la revienta..!
¡Bajado el espigón, agita el pecho...,
las lágrimas derraman, todo asola...!
Sin pendón la mayor, al dolo atenta.
Brisado, «Soledad» ¡Gules deshecho!
¡Adónde el marinero —se murmura—,
y el rojo, tan preciado de su amada...!
De pie en el farallón una mirada,
avista una goleta de bajura.
¡El mar derrama furia en onda ola,
la vela dobla a proa y la revienta..!
¡Bajado el espigón, agita el pecho...,
las lágrimas derraman, todo asola...!
Sin pendón la mayor, al dolo atenta.
Brisado, «Soledad» ¡Gules deshecho!