BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soledad, tu destino se ató al mío,
desde tiempos, en que yo era un niño.
Ahora, más insensibles, mis sentidos
hacia ti se vuelven, buscando quizás
un terciopelo marino, o una seda
antigua, como de pecio. Soledad,
triunfo del que fracasa, en la sociedad,
límite que pocos se atreven a atravesar
sin corromperse por completo. Soledad,
divino tesoro-.©
desde tiempos, en que yo era un niño.
Ahora, más insensibles, mis sentidos
hacia ti se vuelven, buscando quizás
un terciopelo marino, o una seda
antigua, como de pecio. Soledad,
triunfo del que fracasa, en la sociedad,
límite que pocos se atreven a atravesar
sin corromperse por completo. Soledad,
divino tesoro-.©