Bakier
Poeta fiel al portal
Camino, por las calles desiertas
edificios vacíos, desierta está la ciudad
la cafetería de doña Maria, está cerrada
la niña, que vende flores, hoy no está
tampoco, el ciego que pide limosnas en el semáforo
Desierta está la ciudad, sus bullicios apagados
ni un solo transeúnte, cuanta soledad
hasta las penas, que siempre me acompañan, hoy no están
¡Dios mío!
¡Qué desierta está mi ciudad!
Balcones desolados, parques vacíos
¿dónde están todos?
¿dónde esta el ruido, los embotellamientos?
mi acostumbrado diario vivir
¡Despierto!
¡Qué sueño más extraño!
Aunque, aun sigo sintiéndome solo
qué sentimiento más reconfortante
edificios vacíos, desierta está la ciudad
la cafetería de doña Maria, está cerrada
la niña, que vende flores, hoy no está
tampoco, el ciego que pide limosnas en el semáforo
Desierta está la ciudad, sus bullicios apagados
ni un solo transeúnte, cuanta soledad
hasta las penas, que siempre me acompañan, hoy no están
¡Dios mío!
¡Qué desierta está mi ciudad!
Balcones desolados, parques vacíos
¿dónde están todos?
¿dónde esta el ruido, los embotellamientos?
mi acostumbrado diario vivir
¡Despierto!
¡Qué sueño más extraño!
Aunque, aun sigo sintiéndome solo
qué sentimiento más reconfortante