Habré de ceñirme
a la luz voladora
como un descalzo
religioso en esa hora
de violines tronchados
por una flor por una sola.
¿Brillan a destiempo
las ciegas
olas opacas
hoy que las estimo
en un fuego
nocturno de palabras?
La dulce fábula
vendrá por nosotros
con su atuendo
más atendido
con su mordisco frutal
a cuestas.
El origen nos elige
a la luz voladora
como un descalzo
religioso en esa hora
de violines tronchados
por una flor por una sola.
¿Brillan a destiempo
las ciegas
olas opacas
hoy que las estimo
en un fuego
nocturno de palabras?
La dulce fábula
vendrá por nosotros
con su atuendo
más atendido
con su mordisco frutal
a cuestas.
El origen nos elige