GarniK
Poeta fiel al portal
Olor a humedad serena en mojada tierra negra
sin empaparla la acompaña la consuela
al caminante el seco cansancio le conforta
y al amante lágrimas diamantadas le suaviza
las esconde tras repentinas cortinas incoloras
que cuelgan y escurren del cielo de sus sombras
donde en rueca se trenzan los fulgurantes rocíos
que se guarecen del rojo solitario celestial maldito
de sus hervores asesinos secos de amoríos
emisarios milenarios del que todo ve y poco siente
al que acompañan en danza y amanece en solitaria cama
cuando ha percibido los cándidos rumores en cadencia
los que aparecen con templanza de la media cara
áquellos del anonimato que brinda su lejana existencia
que el misterio agrandan con cortinas de desvelo
las que caen de las altas sombras pasajeras
que dubitan suicidas en su desplome a este suelo
igual en alfombras verdes que en manos alfareras
éstas que dan forma y vida a precarias insistencias
que al arte de su mente y al instinto de su mano acuden
y el maldito ríe sonríe carcajea y cínico bosteza
envía emisarios para tatuarles celestes grietas
y sientan que el momento clandestino es regalo suyo
para en el tumulto de su bóveda no sentirse abandonado
pero las densas sombras a sus pensamientos se sublevan
y con sonoro estruendo que parte las celestes grietas
los líquidos empapan las orgías en barro sepultadas
ya salen todos sus sonidos... espíritus dormidos
el maldito queda ajeno al místico y antiguo carnaval
no tiene máscara de plata ni túnica negra que portar.
sin empaparla la acompaña la consuela
al caminante el seco cansancio le conforta
y al amante lágrimas diamantadas le suaviza
las esconde tras repentinas cortinas incoloras
que cuelgan y escurren del cielo de sus sombras
donde en rueca se trenzan los fulgurantes rocíos
que se guarecen del rojo solitario celestial maldito
de sus hervores asesinos secos de amoríos
emisarios milenarios del que todo ve y poco siente
al que acompañan en danza y amanece en solitaria cama
cuando ha percibido los cándidos rumores en cadencia
los que aparecen con templanza de la media cara
áquellos del anonimato que brinda su lejana existencia
que el misterio agrandan con cortinas de desvelo
las que caen de las altas sombras pasajeras
que dubitan suicidas en su desplome a este suelo
igual en alfombras verdes que en manos alfareras
éstas que dan forma y vida a precarias insistencias
que al arte de su mente y al instinto de su mano acuden
y el maldito ríe sonríe carcajea y cínico bosteza
envía emisarios para tatuarles celestes grietas
y sientan que el momento clandestino es regalo suyo
para en el tumulto de su bóveda no sentirse abandonado
pero las densas sombras a sus pensamientos se sublevan
y con sonoro estruendo que parte las celestes grietas
los líquidos empapan las orgías en barro sepultadas
ya salen todos sus sonidos... espíritus dormidos
el maldito queda ajeno al místico y antiguo carnaval
no tiene máscara de plata ni túnica negra que portar.
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