Dimitar
Poeta recién llegado
Encerrado
entre mis propias paredes
mi calma
mi cárcel.
Miedo,
el mayor rival de la esperanza,
consume la vida
y desgarra el alma.
Camino
entre fosas comunes
donde no hay cadáveres
sino sueños.
Estrellas
que de noche deambulan
borrachas e idiotas
te quieren volver a llamar.
Tú
que a tantos hieres,
el antídoto eres
para el veneno que me inyectas
con tus falsas esperanzas.
Noche
que siempre me acompañas
permíteme una vez más
aullar a tu luna
de hormigón.
entre mis propias paredes
mi calma
mi cárcel.
Miedo,
el mayor rival de la esperanza,
consume la vida
y desgarra el alma.
Camino
entre fosas comunes
donde no hay cadáveres
sino sueños.
Estrellas
que de noche deambulan
borrachas e idiotas
te quieren volver a llamar.
Tú
que a tantos hieres,
el antídoto eres
para el veneno que me inyectas
con tus falsas esperanzas.
Noche
que siempre me acompañas
permíteme una vez más
aullar a tu luna
de hormigón.