hansell medrano
Poeta recién llegado
Se me acabaron las lágrimas
para llorarte y extrañarte,
se perdieron
en cada recuerdo que tú olvidaste,
en el cruel encierro de tu silencio
y en la agonía
del destierro de la soledad.
Mis ilusiones
se encadenaron en cada sonrisa
en un pequeño mundo de ensueños,
que crecía en cada beso
en el que solo existía la fe
y el amor nacía cada día
en cada ilusión y deseo
que creábamos juntos,
en ese cariño
que una vez nos tuvimos,
¿todavía lo recuerdas?
Recuerdas la llave de tu corazón
que me robe en un sueño,
se quedo sin propósito
por que lo que una vez guardo
ya escapo a su guardia
y volvió al mundo de la realidad
fue tan difícil reconocer
que nos equivocamos
y en el cegado
mundo del orgullo
condenamos el bello sueño
que aquella noche de primavera creamos
¿lo recuerdas?
puede ser tan frágil
el límite entre la pasión y la soledad.
para llorarte y extrañarte,
se perdieron
en cada recuerdo que tú olvidaste,
en el cruel encierro de tu silencio
y en la agonía
del destierro de la soledad.
Mis ilusiones
se encadenaron en cada sonrisa
en un pequeño mundo de ensueños,
que crecía en cada beso
en el que solo existía la fe
y el amor nacía cada día
en cada ilusión y deseo
que creábamos juntos,
en ese cariño
que una vez nos tuvimos,
¿todavía lo recuerdas?
Recuerdas la llave de tu corazón
que me robe en un sueño,
se quedo sin propósito
por que lo que una vez guardo
ya escapo a su guardia
y volvió al mundo de la realidad
fue tan difícil reconocer
que nos equivocamos
y en el cegado
mundo del orgullo
condenamos el bello sueño
que aquella noche de primavera creamos
¿lo recuerdas?
puede ser tan frágil
el límite entre la pasión y la soledad.