Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
Te sientes solo en la multitud
y tus manos no dicen nada
y te vas meciendo en las horas acostadas,
sufres el interno eclipse del corazón
y te haces sombra ante los tuyos
y tu reflejo en los faroles disminuye
y tu luz se va a lo inmerso del día
y subes como un pez río arriba.
Contra toda corriente de los demás;
eres el inaccesible que nadie entiende,
ni se entiende tu forma de amar
ni se puede hacer una conquista
en tus océanos de piel orbital
ni los puertos pueden detener tu velero;
tormenta de miedos
como un misterio de soledad…
y tus manos no dicen nada
y te vas meciendo en las horas acostadas,
sufres el interno eclipse del corazón
y te haces sombra ante los tuyos
y tu reflejo en los faroles disminuye
y tu luz se va a lo inmerso del día
y subes como un pez río arriba.
Contra toda corriente de los demás;
eres el inaccesible que nadie entiende,
ni se entiende tu forma de amar
ni se puede hacer una conquista
en tus océanos de piel orbital
ni los puertos pueden detener tu velero;
tormenta de miedos
como un misterio de soledad…
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