salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Señor, solo estoy,solo,
rendido,
buscando mi camino,
sin encontrar
morada,
cansado
por las veredas.
Sé que este no es mi sitio,
ni mi albergue último.
Qué abandonado
me encuentro:
igual que los palacios viejos
-silencio misterioso-,
desierto y mudo.
No vienen golondrinas
de primavera
a mis aleros,
sólo murciélagos.
De villa en villa
errando voy
por la vida, como esa estrella.
¿Después?
Lo dirá mi estrella de cinco puntas:
que por el cielo corre sin cobijo,
igual que yo ando por la vida...
Tan largo el día,
tan áspero el camino,
todo largo: qué largo:
qué largo, qué áspero.
En lo alto,
sol iracundo.
Voy tan cansado
que quiero descanso:
dormir bajo un ciprés
o bajo un álamo.
rendido,
buscando mi camino,
sin encontrar
morada,
cansado
por las veredas.
Sé que este no es mi sitio,
ni mi albergue último.
Qué abandonado
me encuentro:
igual que los palacios viejos
-silencio misterioso-,
desierto y mudo.
No vienen golondrinas
de primavera
a mis aleros,
sólo murciélagos.
De villa en villa
errando voy
por la vida, como esa estrella.
¿Después?
Lo dirá mi estrella de cinco puntas:
que por el cielo corre sin cobijo,
igual que yo ando por la vida...
Tan largo el día,
tan áspero el camino,
todo largo: qué largo:
qué largo, qué áspero.
En lo alto,
sol iracundo.
Voy tan cansado
que quiero descanso:
dormir bajo un ciprés
o bajo un álamo.