Dialmar
Poeta asiduo al portal
Entiendo que el viento te aleje
mientras sus dulces olores te embeben
y el aire baila alegre en tus pulmones.
Te alejas en una larga sombra
que de intensidad negra duele,
apreto los dientes para no gritarte,
mi oscura mirada
apenas respira desolada.
Tu imagen se disuelve en el pavimento,
mezclándose con el humo frio de la soledad.
Mojan mis mejillas granizos que golpean,
desangrándose
en resquemores que trasfunden nueva sangre.
Cuando en la distancia tu imagen ya no esté,
y la penumbra cenicienta del viento
no deje nada,
espero que ese espectáculo sea de felicidad
pues ni una miga podrá quedar.
Lavaré el paisaje y limpiaré la casa
vestiré de flores todas amarillas
y volaré las nubes que esta vez serán solo mías.
mientras sus dulces olores te embeben
y el aire baila alegre en tus pulmones.
Te alejas en una larga sombra
que de intensidad negra duele,
apreto los dientes para no gritarte,
mi oscura mirada
apenas respira desolada.
Tu imagen se disuelve en el pavimento,
mezclándose con el humo frio de la soledad.
Mojan mis mejillas granizos que golpean,
desangrándose
en resquemores que trasfunden nueva sangre.
Cuando en la distancia tu imagen ya no esté,
y la penumbra cenicienta del viento
no deje nada,
espero que ese espectáculo sea de felicidad
pues ni una miga podrá quedar.
Lavaré el paisaje y limpiaré la casa
vestiré de flores todas amarillas
y volaré las nubes que esta vez serán solo mías.