Abel Fariña
Poeta recién llegado
En el bosque de pino y esperanza,
caminos de magia y hongos los pseudocomunista senderos marcan la paz.
Las manecillas de un reloj son mis sentimientos puros,
los números romanos, mi ternura que revelan.
Un pasillo de un eterno enamorado,
y en su centro, un portal de luz
que nos guía a destinos inciertos; un alma convencida de que la paz vence la guerra.
Luz entre sombras ilumina lo desconocido,
esperanzado en que el amor es el camino.
¿Cómo avanza el tiempo si no hay agujas?
¿Cómo amar en las penumbras del olvido?
Gigantes hongos crecen a mi paso,
como marcando el ritmo de mis pasos.
Entre valles de sombra y muerte
me he movido, y la luz del amor puro me ha dado la fuerza que tumba
cualquier muro.
Abel Fariña
caminos de magia y hongos los pseudocomunista senderos marcan la paz.
Las manecillas de un reloj son mis sentimientos puros,
los números romanos, mi ternura que revelan.
Un pasillo de un eterno enamorado,
y en su centro, un portal de luz
que nos guía a destinos inciertos; un alma convencida de que la paz vence la guerra.
Luz entre sombras ilumina lo desconocido,
esperanzado en que el amor es el camino.
¿Cómo avanza el tiempo si no hay agujas?
¿Cómo amar en las penumbras del olvido?
Gigantes hongos crecen a mi paso,
como marcando el ritmo de mis pasos.
Entre valles de sombra y muerte
me he movido, y la luz del amor puro me ha dado la fuerza que tumba
cualquier muro.
Abel Fariña