Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
<span style="font-family:book antiqua;"><span style="color:#a52a2a;"><em>[video=youtube;wscMEfB0P78]https://www.youtube.com/watch?v=wscMEfB0P78[/video]
Se que tengo el aroma a ruinas
de tantas primaveras
marchitas.
Que si soplas tu lánguido suspiro
sobre el borde de mis labios,
despertaras como esporas de lágrimas
la dormancia de mi adoración.
Que soy un espejo frío al final
de un vahído
día cotidiano,
donde dibujas las burbujas en la efervescencia
al verte cerca,
sentirte pequeña,
posada en un pétalo,
saber que eres poesía,
sentir la aguja de tus palabras
tatuar su tinte en mi piel,
tu nombre de miel,
de encanto indeleble,
fijarse tímido al temblor
de mi cuerpo.
Si te adoré en silencio,
tú me doliste mas,
ahora tengo un templo de palabras,
y las velas de un desvelo esperando ser
encendidas.
Ya no tengas miedo de
mi nombre,
No hay jueces están,
todos ciegos,
no olvides...
no soy poeta, soy el hombre
que escribe lo que necesita que escuches,
aún a lo lejos, con cantos de coquíes
en una noche de luna llena de ti.
Se que tengo el aroma a ruinas
de tantas primaveras
marchitas.
Que si soplas tu lánguido suspiro
sobre el borde de mis labios,
despertaras como esporas de lágrimas
la dormancia de mi adoración.
Que soy un espejo frío al final
de un vahído
día cotidiano,
donde dibujas las burbujas en la efervescencia
al verte cerca,
sentirte pequeña,
posada en un pétalo,
saber que eres poesía,
sentir la aguja de tus palabras
tatuar su tinte en mi piel,
tu nombre de miel,
de encanto indeleble,
fijarse tímido al temblor
de mi cuerpo.
Si te adoré en silencio,
tú me doliste mas,
ahora tengo un templo de palabras,
y las velas de un desvelo esperando ser
encendidas.
Ya no tengas miedo de
mi nombre,
No hay jueces están,
todos ciegos,
no olvides...
no soy poeta, soy el hombre
que escribe lo que necesita que escuches,
aún a lo lejos, con cantos de coquíes
en una noche de luna llena de ti.