jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
menos mal que no soy un genio
ni los poemas que escribo unas obras maestras
ni existe el menor riesgo de que una antología
hecha a partir de tales poemas pudiese llegar
a venderse por cientos de miles de ejemplares
y resultar luego en best seller mundial traducido a 20 idiomas
y el consiguiente surgimiento en mi alma
de la ambición y la avaricia y la sed de gloria
y la sed de venganza contra mi mujer
que nunca creyó en mí, que todos los días de los últimos años
se la pasó jodiendo cada vez que me veía tirado
en el sillón escribiendo mis humildes poemas
mis sencillos poemas que ahora todo el mundo compra;
la sed de venganza y el enfrentamiento a muerte
con esa desgraciada bruja que amargó mi vida
el subsecuente divorcio, la separación de bienes
mis hijos alienados, el pleito en los juzgados
la puta ley dictaminando la entrega del 95 % de mi capital
y mis futuras ganancias al fideicomiso bancario que asegura
el bienestar de los niños, sus estudios, su seguro médico;
la pobrecita madre alegando daño psicológico irreversible
desde luego obtendrá el poder absoluto sobre mis putos millones
mis regalías, mis putos huevos y hasta el aire que respiro
podrá disponer de todo según su puta voluntad y la del juez
podrá arreglarse las tetas y el culo con mis poemas
quitarse las arrugas, la celulitis, 20 kilos de grasa y las verrugas
pagarse terapias de rejuvenecimiento, conseguirse un cabrón de 25
comprarle una casa a su puta madre con mis poemas
menos mal que escribo de la chingada y que probablemente
mis putos poemas siempre serán una mierda de poemas
y nadie hará ni publicará una antología con ellos
y a fin de cuentas todo seguirá como hasta ahora
mi mujer encabronada viéndome perder el tiempo
mis hijos drogándose con los hijos de los vecinos en el patio
yo tirado en el sillón con mis garabatos
pegado a la botella hasta las tantas de la madrugada
en que me da por salir al balcón en estado de ebriedad y gritar
¡soy un genio, hijos de puta, aunque les duela!