lluvia de enero
Simplemente mujer
Tú y yo.
aferrados como siempre a un sueño
que se eclipsa con la luz del alba
por la rendija de la puerta entreabierta
de nuestra pobre y maltrecha existencia.
Azorados.
Buscando el horizonte en medio de la niebla
tratando de eludir éste tornado interno,
arrasador, que nos absorbe en sus entrañas
para arrojarnos luego sin reparo a la realidad.
Unidos.
Haciendo frente a éste nuevo conflicto,
luchando entre el obcecado sentir enfático
y la atormentada razón que lo sabe estéril.
Tú terco, insistente... Yo endeble, cansada.
Tú.
Vibrante, ansioso, pujante, enamorado,
luchador incansable, mil veces derrotado,
mas tu latir siempre vuelve a la contienda
en alas del amor a dar batalla.
Yo.
Ingenua, transparente, soñadora absurda,
ardiente, eterna amante de los imposibles
frente a las ruinas de mi propia alma
por esta nueva ilusión que se me escapa.
Temblorosos.
aferrados como siempre a un sueño
que se eclipsa con la luz del alba
por la rendija de la puerta entreabierta
de nuestra pobre y maltrecha existencia.
Azorados.
Buscando el horizonte en medio de la niebla
tratando de eludir éste tornado interno,
arrasador, que nos absorbe en sus entrañas
para arrojarnos luego sin reparo a la realidad.
Unidos.
Haciendo frente a éste nuevo conflicto,
luchando entre el obcecado sentir enfático
y la atormentada razón que lo sabe estéril.
Tú terco, insistente... Yo endeble, cansada.
Tú.
Vibrante, ansioso, pujante, enamorado,
luchador incansable, mil veces derrotado,
mas tu latir siempre vuelve a la contienda
en alas del amor a dar batalla.
Yo.
Ingenua, transparente, soñadora absurda,
ardiente, eterna amante de los imposibles
frente a las ruinas de mi propia alma
por esta nueva ilusión que se me escapa.
Temblorosos.
Ante este amor incierto, inesperado
temiendo al perderlo sin respuesta,
volver a la desolación y al llanto.
Sólo tú, corazón... y yo.
Última edición: