Había llegado a su fin, después de algunos años
El calvario de arrastrar a cuestas, la tortuosa carga
Ella se marchó, para siempre, dejándole huellas
Visibles en su rostro, triste, desmejorado.
Él era un buen hombre, que hizo todo y más
Por arreglar sus irremediables males
Allí a sus pies, día y noche hasta el final
Y ahora, confuso ensaya una temerosa sonrisa.
Todo es nuevo en su vida, con su ausencia
Repasa con cuidado sus tareas, a nada se niega
Por beberse sorbo a sorbo, el tiempo que le queda
Soy joven aún, se dice, mientras su apariencia contempla.
Con la paz que solo brinda haber cumplido
Con el dolor y su mirada en el lugar de los recuerdos
Vestirá su nuevo traje de hombre solo
con ganas de vivir, como es él… un hombre bueno.
El calvario de arrastrar a cuestas, la tortuosa carga
Ella se marchó, para siempre, dejándole huellas
Visibles en su rostro, triste, desmejorado.
Él era un buen hombre, que hizo todo y más
Por arreglar sus irremediables males
Allí a sus pies, día y noche hasta el final
Y ahora, confuso ensaya una temerosa sonrisa.
Todo es nuevo en su vida, con su ausencia
Repasa con cuidado sus tareas, a nada se niega
Por beberse sorbo a sorbo, el tiempo que le queda
Soy joven aún, se dice, mientras su apariencia contempla.
Con la paz que solo brinda haber cumplido
Con el dolor y su mirada en el lugar de los recuerdos
Vestirá su nuevo traje de hombre solo
con ganas de vivir, como es él… un hombre bueno.
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