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Solo una vez

Fingal

Poeta adicto al portal

Ven...
Este tiempo es santuario,
no se concibe conciencia de culpa
ni de pecado.
Las estrellas fugaces
persiguen sus propios deseos.
Confía y escucha:
es el silencio de la ausencia de intenciones
y más profundo
el pulso de un aliento inocente
que impregna la savia de las emociones.
Nacen las verdades
de la delicadeza de su embrujo,
la noche se extiende desnuda,
pacífica,
como agua fértil de espejismos,
tiembla y acaricia
una mirada que apenas fue tuya,
un mito entreabierto en tus labios,
una pregunta muda,
una lágrima lacrada,
un roce tenue y transparente de tus manos...
¿Qué importa ya
si fue real o sueño?
Marcha el verso a defender al pueblo;
estás tan cerca que puedes tocarme
y solo una vez
puedes sentirme y comprender
que nunca pedí amarte.

Yo no pedí a la luna
que te vistiera en reflejos,
no pedí a la misericordia de los cielos
la calidez de tu sombra.
Yo no pedí este sentimiento
leal a tu forma,
tus huellas y tus ecos,
no pedí ser el alma maestra
que tañe la música de tu promesa
peregrina entre tus dedos.
Yo no pedí estas alas
de incienso y de humo,
no pedí elevarte a las llamas
que iluminan los mundos.
No lo pedí pero es nuestro,
como una risa de niño ilusionada
que rebota en las estrellas
y solo una vez
puedes abrazarme y comprender
que ni la voz más tierna,
ni la palabra más anhelada
salvará esta fragilidad incierta sin fronteras.

Podría escribirte con la tinta del mar infinito,
llamarte con la voz velada de las sirenas
que custodian mis latidos,
atribuirte el mérito de firmamentos
y horizontes que no entiendo.
Podría exaltar cada instante,
cada detalle
de tu figurado recuerdo
y agradecerlo
con una sinceridad que se asienta en el fin de los tiempos.
Podría pretender
ser un temblor amable en tu pecho,
un parpadeo,
preludio de paz dulce y descanso
y solo una vez
puedes mirarme y comprender
en la necesidad de mi silencio
que no volveré a buscarte.

***

Tras el vacío de las estaciones
yo volveré aquí sin ti
pero la memoria de los paisajes
cuenta las edades en nombres.

Aire de aliento contenido,
laguna de montaña de beso derretido,
bosque de abrazo recóndito y secreto,
ancestral tierra de espíritu y misterio...



Álvaro del Prado
Galapagar (Madrid), 10 de noviembre de 2015.
 
Última edición:

Ven...
Este tiempo es santuario,
no se concibe conciencia de culpa
ni pecado.
Las estrellas fugaces
persiguen sus propios deseos.
Confía y escucha:
es el silencio de la ausencia de intenciones
y más profundo
el pulso de un aliento inocente
que impregna la savia de las emociones.
Nacen las verdades
de la delicadeza de su embrujo,
la noche se extiende desnuda,
pacífica,
como agua fértil de espejismos,
tiembla y acaricia
una mirada que apenas fue tuya,
un mito entreabierto en tus labios,
una pregunta muda,
una lágrima lacrada,
un roce tenue y transparente de tus manos...
¿Qué importa ya
si fue real o sueño?
Marcha el verso a defender al pueblo;
estás tan cerca que puedes tocarme
y solo una vez
puedes sentirme y comprender
que nunca pedí amarte.


Yo no pedí a la luna
que te vistiera en reflejos,
no pedí a la misericordia de los cielos
la calidez de tu sombra.
Yo no pedí este sentimiento
leal a tu forma,
tus huellas y tus ecos,
no pedí ser el alma maestra
que tañe la música de tu promesa
peregrina entre tus dedos.
Yo no pedí estas alas
de incienso y de humo,
no pedí elevarte a las llamas
que iluminan los mundos.
No lo pedí pero es nuestro,
como una risa de niño ilusionada
que rebota en las estrellas
y solo una vez
puedes abrazarme y comprender
que ni la voz más tierna,
ni la palabra más anhelada
salvará esta fragilidad incierta sin fronteras.


Podría escribirte con la tinta del mar infinito,
llamarte con la voz velada de las sirenas
que custodian mis latidos,
atribuirte el mérito de firmamentos
y horizontes que no entiendo.
Podría exaltar cada instante,
cada detalle
de tu figurado recuerdo
y agradecerlo
con una sinceridad que descansa en el fin de los tiempos.
Podría pretender
ser un temblor amable en tu pecho,
un parpadeo,
preludio de paz dulce y descanso
y solo una vez
puedes mirarme y comprender
en la necesidad de mi silencio
que no volveré a buscarte.


***

Tras el vacío de las estaciones
yo volveré aquí sin ti
pero la memoria de los paisajes
cuenta las edades en nombres.


Aire de aliento contenido,
laguna de montaña de beso derretido,
bosque de abrazo recóndito y secreto,
ancestral tierra de espíritu y misterio...



Álvaro del Prado
Galapagar (Madrid), 10 de noviembre de 2015.
Hermosas imagenes que dan despliegue a un sin fin de emociones espirituales,
Muy grato leer este poema, Una lluvia de Bendiciones
 
Podría pretender
ser un temblor amable en tu pecho,
un parpadeo,
preludio de paz dulce y descanso
y solo una vez
puedes mirarme y comprender
en la necesidad de mi silencio
que no volveré a buscarte.
No consigo desentrañar el mensaje final del poema, lo que en última instancia no importa, pero es cierto que entreveo imágenes muy interesantes que producen ecos en mi que me agradan. Traduzco fragmentos sueltos e invento el resto, el resulta final en general me resulta grato.

Gracias por compartirlo, Fingal.

Un cordial saludo.
 
Las palabras son un reflejo entre lo no querido y lo existente. En ese trayecto hay una reflexión profunda de la relación amatoria. Como un ojo que abre y luego se cierra para seguir en consecuencia natural del amor. Muy buenas imágenes Álvaro, le dan al poema una musicalidad acorde con la reflexión acerca de amor. Felicitaciones.
 
No consigo desentrañar el mensaje final del poema, lo que en última instancia no importa, pero es cierto que entreveo imágenes muy interesantes que producen ecos en mi que me agradan. Traduzco fragmentos sueltos e invento el resto, el resulta final en general me resulta grato

Muchas gracias Luis por el comentario. Me llama especialmente la atención que sin desentrañar el mensaje final, como comentas, te haya resultado grata la lectura. Cuando escribo suelo ir movido por unas ideas que quiero transmitir y siempre pienso que sin esas ideas mis escritos se quedan muy vacíos. Me encanta que el lector aporte a la lectura sus propias visiones, ya que siempre me ha parecido que eso engrandece los poemas.

Inicialmente la idea es una declaración de un amor, una expresión del sentimiento. Siempre que lo intento me quedo con la sensación de quedarme corto, de no ser capaz de descrbir apenas una sombra de lo que siento. Una vez escribí: "quería decirte cómo te amaba, aunque me costara todas las noches de mi vida encontrar cada palabra", y siempre me siento así y a veces llego a un punto en que el deseo de expresarlo es tan intenso, que no tengo la paciencia suficiente para perfeccionarlo.

Junto con esa expresión del amor, inevitablemente vuelco mi visión particular de ese sentimiento. Al mismo tiempo que es exquisitamente embriagador, no puedo evitar ser consciente de que es algo no elegido, como si se nos otorgara sin que sepamos por qué. En mi visión, esto reduce su valor y además tengo presente que igualmente puede desaparecer sin explicaciones. Así, el poema es la declaración de quien sabe que expresar ese sentieminto no va a cambiar nada, todo lo más representará un ligero halago, pero el sentimiento en sí no tiene la importancia como para provocar algo parecido en la persona a quien va dirigido. En cierto modo, el amante y la amada están igualmente indefensos ante el amor y ese es tal vez el único vínculo que les une. Creo que en el poema juego con la ilusión de compartir ese momento de comprensión de la inevitabilidad del sentimiento, pero sin otorgarle más valor del que tiene, sin pretensiones.

Con ello, la declaración es también una despedida, pues una vez declarado ese amor y consciente de su escaso valor, ya no queda nada más que hacer. El final reconoce que, incluso muerta la pasión, siempre quedará un recuerdo amable, una huella, un cierto agradecimiento por ese sentiemiento que te hace sentir vivo, que te hace sentir mejor, que de alguna manera te acerca a ser una persona digna del mundo que deseamos.
 
Muchas gracias Luis por el comentario. Me llama especialmente la atención que sin desentrañar el mensaje final, como comentas, te haya resultado grata la lectura. Cuando escribo suelo ir movido por unas ideas que quiero transmitir y siempre pienso que sin esas ideas mis escritos se quedan muy vacíos. Me encanta que el lector aporte a la lectura sus propias visiones, ya que siempre me ha parecido que eso engrandece los poemas.
No creo que eso, el que no consiga desentrañar del todo, el mensaje final del poema, suponga obstáculo alguno para poder disfrutar de pasajes del poema; de sus imágenes, de sus metáforas, porque tampoco entiendo una papa de lo que dicen algunos cantantes, al menos no del todo, y sin embargo me gustan sus canciones.

Quizá, en tu poema, lo que me despistó, en ocasiones, del mensaje de fondo del poema, que ahora veo que en lo básico coincide tu intención con mi lectura, son algunos versos que parecen algo desconectados, pero obviamente, esa es mi sensación, o mi lectura, errada o no.

Cuanto más críptico, metafórico, etc, sea un poema, más fácil es que el lector, o sea yo, no sea capaz de conocer o coincidir con el autor en el mensaje que este último pretendía transmitir. Pero creo que no hay que buscar "culpables".

También puede suceder que el lector, o sea yo, simplemente es algo torpe, o lerdo, o circunstancialmente se encuentra algo espeso.

Respecto a lo de la impaciencia, nada debes de contarme, puesto que soy especialista :).

Por cierto, ahora que me fijo en tu perfil. Bonito pueblo Galapagar, al menos hace 20 años. Viví allí unos cuantos y siempre me acuerdo de la plaza del pueblo y de ¿Cómo se llama la tasca esa...El Zaguán? Hacían unos callos a la madrileña increíbles.

Un abrazo y muchas gracias por la molestias que te has tomado conmigo.
 
Última edición:
Las palabras son un reflejo entre lo no querido y lo existente. En ese trayecto hay una reflexión profunda de la relación amatoria. Como un ojo que abre y luego se cierra para seguir en consecuencia natural del amor. Muy buenas imágenes Álvaro, le dan al poema una musicalidad acorde con la reflexión acerca de amor. Felicitaciones.

Gracias, Antonio. Últimamente no me salen versos, o no les concedo el tiempo que necesitarían para formarse, pero las reflexiones siguen. En este poema en sentido figurado me vacié; puse todo lo que me quedaba por decir, lo escribí ciertamente pensando en que llegara a las manos de la única persona que relamente tiene la capacidad de juzgarlo, pero no sé si puedo hacérselo llgear; no sé si quiero, o más bien, por qué.

No entiendo por qué de repente parece que un poco de afecto, una atención, una consideración por parte de alguien de quien solo conoces su imagen, el sonido de su voz, pero nada más, se convierte en lo más deseado. No tiene ningún sentido.
 
No creo que eso, el que no consiga desentrañar del todo, el mensaje final del poema, suponga obstáculo alguno para poder disfrutar de pasajes del poema; de sus imágenes, de sus metáforas, porque tampoco entiendo una papa de lo que dicen algunos cantantes, al menos no del todo, y sin embargo me gustan sus canciones.

Quizá, en tu poema, lo que me despistó, en ocasiones, del mensaje de fondo del poema, que ahora veo que en lo básico coincide tu intención con mi lectura, son algunos versos que parecen algo desconectados, pero obviamente, esa es mi sensación, o mi lectura, errada o no.

Cuanto más críptico, metafórico, etc, sea un poema, más fácil es que el lector, o sea yo, no sea capaz de conocer o coincidir con el autor en el mensaje que este último pretendía transmitir. Pero creo que no hay que buscar "culpables".

También puede suceder que el lector, o sea yo, simplemente es algo torpe, o lerdo, o circunstancialmente se encuentra algo espeso.

Respecto a lo de la impaciencia, nada debes de contarme, puesto que soy especialista :).

Por cierto, ahora que me fijo en tu perfil. Bonito pueblo Galapagar, al menos hace 20 años. Viví allí unos cuantos y siempre me acuerdo de la plaza del pueblo y de ¿Cómo se llama la tasca esa...El Zaguán? Hacían unos callos a la madrileña increíbles.

Un abrazo y muchas gracias por la molestias que te has tomado conmigo

Al contrario, un placer la conversación. No creo que haya lectores torpes. Aquí en los poemas (al menos en mi caso es así) echamos ahí lo que llevamos dentro sin preocuparnos de si el lector tiene las referencias. Y los versos tampoco son explicaciones. Quizá más bien hay autores desconsiderados que encima pretendemos que nos entiendan sin que nos expliquemos realmente.

No sé si te refieres a "El Figón"; en realidad nunca he entrado; hago poca vida por aquí.

Un abrazo
 
Al contrario, un placer la conversación. No creo que haya lectores torpes. Aquí en los poemas (al menos en mi caso es así) echamos ahí lo que llevamos dentro sin preocuparnos de si el lector tiene las referencias. Y los versos tampoco son explicaciones. Quizá más bien hay autores desconsiderados que encima pretendemos que nos entiendan sin que nos expliquemos realmente.

No sé si te refieres a "El Figón"; en realidad nunca he entrado; hago poca vida por aquí.

Un abrazo
Eso, "El Figón". Pues si te gusta los callos y las croquetas, no lo dudes, porque si los siguen haciendo como cuando yo vivía por allí....eran un verdadero placer.

Un saludo.
 

Ven...
Este tiempo es santuario,
no se concibe conciencia de culpa
ni de pecado.
Las estrellas fugaces
persiguen sus propios deseos.
Confía y escucha:
es el silencio de la ausencia de intenciones
y más profundo
el pulso de un aliento inocente
que impregna la savia de las emociones.
Nacen las verdades
de la delicadeza de su embrujo,
la noche se extiende desnuda,
pacífica,
como agua fértil de espejismos,
tiembla y acaricia
una mirada que apenas fue tuya,
un mito entreabierto en tus labios,
una pregunta muda,
una lágrima lacrada,
un roce tenue y transparente de tus manos...
¿Qué importa ya
si fue real o sueño?
Marcha el verso a defender al pueblo;
estás tan cerca que puedes tocarme
y solo una vez
puedes sentirme y comprender
que nunca pedí amarte.

Yo no pedí a la luna
que te vistiera en reflejos,
no pedí a la misericordia de los cielos
la calidez de tu sombra.
Yo no pedí este sentimiento
leal a tu forma,
tus huellas y tus ecos,
no pedí ser el alma maestra
que tañe la música de tu promesa
peregrina entre tus dedos.
Yo no pedí estas alas
de incienso y de humo,
no pedí elevarte a las llamas
que iluminan los mundos.
No lo pedí pero es nuestro,
como una risa de niño ilusionada
que rebota en las estrellas
y solo una vez
puedes abrazarme y comprender
que ni la voz más tierna,
ni la palabra más anhelada
salvará esta fragilidad incierta sin fronteras.

Podría escribirte con la tinta del mar infinito,
llamarte con la voz velada de las sirenas
que custodian mis latidos,
atribuirte el mérito de firmamentos
y horizontes que no entiendo.
Podría exaltar cada instante,
cada detalle
de tu figurado recuerdo
y agradecerlo
con una sinceridad que se asienta en el fin de los tiempos.
Podría pretender
ser un temblor amable en tu pecho,
un parpadeo,
preludio de paz dulce y descanso
y solo una vez
puedes mirarme y comprender
en la necesidad de mi silencio
que no volveré a buscarte.

***

Tras el vacío de las estaciones
yo volveré aquí sin ti
pero la memoria de los paisajes
cuenta las edades en nombres.

Aire de aliento contenido,
laguna de montaña de beso derretido,
bosque de abrazo recóndito y secreto,
ancestral tierra de espíritu y misterio...



Álvaro del Prado
Galapagar (Madrid), 10 de noviembre de 2015.


Grandes letras Alvaro, que sugieren grandes sentimientos en bellas metáforas. Un placer haberlas leido. Pienso que estaría más el poema en el Foro de "amor", para no despistar, que es lo que me ha pasado a mi, aunque por tu explicación queda claro. Por eso y por el canon de Pachelbel con el que muchos fuimos al altar.
El que se entienda lo que queremos decir, depende mucho del público a quien va destinado (mayorías o minorías) y su nivel literario-cultural, pero una buena obra, como la tuya, suele apreciarse. Me alegro que Galapagar tenga un diestro, destacable, ahora sí, por su buen hacer con las letras, y poder visitarlo devez en cuando en este Portal. Un abrazo
 
Grandes letras Alvaro, que sugieren grandes sentimientos en bellas metáforas. Un placer haberlas leido. Pienso que estaría más el poema en el Foro de "amor", para no despistar, que es lo que me ha pasado a mi, aunque por tu explicación queda claro. Por eso y por el canon de Pachelbel con el que muchos fuimos al altar.
El que se entienda lo que queremos decir, depende mucho del público a quien va destinado (mayorías o minorías) y su nivel literario-cultural, pero una buena obra, como la tuya, suele apreciarse. Me alegro que Galapagar tenga un diestro, destacable, ahora sí, por su buen hacer con las letras, y poder visitarlo devez en cuando en este Portal. Un abrazo

Gracias, José. Sí, inicialmente pretendía que fuera un poema de amor, el mismo poema que siempre intento escribir y que luego, cuando lo termino, no es. Pero entraron en él más cosas y no me pareció que pertenciera a ese foro de poemas de amor. Ahí se exalta y se eleva ese sentimiento, se le venera, y yo lo veo más como una droga a la que no me puedo resistir, un estado del que intento sacar algo positivo, pero a veces no me siento nada orgulloso de ello. Hay mucho desencanto del sentimiento aquí y al final el amor no es el tema central; es más la despedida sin daños en uno u otro sentido.

De todas formas, aquí en poemas generales puedes encontrar cualquier cosa.

He de agradecerte una vez más la valoración que haces, especialmente porque no me dedico al mundo de las letras más que como aficionado, y solo fugazmente cuando no me puedo contener por dentro, y una valoración tan positiva estimula y anima mucho. También me ayudas a creer que esto que escribo realmente puede tener algún valor para la persona a quien está dirigido y que no es tanta locura intentar que le llegue.
 
Gracias, José. Sí, inicialmente pretendía que fuera un poema de amor, el mismo poema que siempre intento escribir y que luego, cuando lo termino, no es. Pero entraron en él más cosas y no me pareció que pertenciera a ese foro de poemas de amor. Ahí se exalta y se eleva ese sentimiento, se le venera, y yo lo veo más como una droga a la que no me puedo resistir, un estado del que intento sacar algo positivo, pero a veces no me siento nada orgulloso de ello. Hay mucho desencanto del sentimiento aquí y al final el amor no es el tema central; es más la despedida sin daños en uno u otro sentido.

De todas formas, aquí en poemas generales puedes encontrar cualquier cosa.

He de agradecerte una vez más la valoración que haces, especialmente porque no me dedico al mundo de las letras más que como aficionado, y solo fugazmente cuando no me puedo contener por dentro, y una valoración tan positiva estimula y anima mucho. También me ayudas a creer que esto que escribo realmente puede tener algún valor para la persona a quien está dirigido y que no es tanta locura intentar que le llegue.
Nunca se sabe, pero si quieres decir algo, dilo. No dejes que el tiempo o el azar decidan por ti ni cargues con culpas por ello. Dicho esto, tira mi consejo que no soy nadie para darlo. Un abrazo.
 
Nunca se sabe, pero si quieres decir algo, dilo. No dejes que el tiempo o el azar decidan por ti ni cargues con culpas por ello. Dicho esto, tira mi consejo que no soy nadie para darlo. Un abrazo.

Los consejos bien intencionados son bien recibidos porque suelen proceder de lo aprendido en las propias experiencias y es ahí donde se forja la sabiduría. Pero no te preocupes; los escucho, los valoro y luego tomo mis propias decisiones. ;)

Mis miedos vienen de que a veces las culpas que cargo son por no haberme callado y porque no sé sincerarme conmigo mismo lo suficiente para descubrir lo que realmente quiero.
 
Los consejos bien intencionados son bien recibidos porque suelen proceder de lo aprendido en las propias experiencias y es ahí donde se forja la sabiduría. Pero no te preocupes; los escucho, los valoro y luego tomo mis propias decisiones. ;)

Mis miedos vienen de que a veces las culpas que cargo son por no haberme callado y porque no sé sincerarme conmigo mismo lo suficiente para descubrir lo que realmente quiero.
A lo que realmente queremos le solemos dedicar bastante tiempo.
Un allegado mío me enseño que para conocerse hay "que tirar de la manta", tirar y tirar hasta quedarnos desnudos para ver quienes somos...
 

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