Quinta
Poeta recién llegado
Vuelvo a encontrar ese lugar donde el crepúsculo mora,
y las almas de los pájaros se nutren con cenizas de basura
alzada desde ciudades que no se saben controlar
y que mismamente nacieron para ser controladas.
Y este lugar es extraño, frío.
Porque la luz no llega para los locos
y la muerte no llega para las sombras
que enarbolan su guadaña del horror con orgullo despreciable.
Los que habitan aquí nunca han hablado, ni hacerlo necesitan,
solo están unidos por miradas puras,
y su voz yace podrida en su garganta, esperando a ser usada,
esperando a ser sacada del abismo
del olvido.
Los que nacimos aquí conocemos el sabor de la culpa,
aunque abajo nos quieran repetir que no,
aunque abajo un puñado de pastillas aspire a salvar nuestra cordura.
Y por si acaso la verdad nos lanza sus ataduras,
nosotros nos guardamos un par alas escondidas
que siempre servirán para cavarnos nuestra tumba.
y las almas de los pájaros se nutren con cenizas de basura
alzada desde ciudades que no se saben controlar
y que mismamente nacieron para ser controladas.
Y este lugar es extraño, frío.
Porque la luz no llega para los locos
y la muerte no llega para las sombras
que enarbolan su guadaña del horror con orgullo despreciable.
Los que habitan aquí nunca han hablado, ni hacerlo necesitan,
solo están unidos por miradas puras,
y su voz yace podrida en su garganta, esperando a ser usada,
esperando a ser sacada del abismo
del olvido.
Los que nacimos aquí conocemos el sabor de la culpa,
aunque abajo nos quieran repetir que no,
aunque abajo un puñado de pastillas aspire a salvar nuestra cordura.
Y por si acaso la verdad nos lanza sus ataduras,
nosotros nos guardamos un par alas escondidas
que siempre servirán para cavarnos nuestra tumba.