Traigo un gorrión, prendido a mi garganta,
simple linaje, de calle y barrio puro.
Gorrión, que fué emplumándose a lo oscuro,
y se fué haciendo luz, en lo que canta.
simple linaje, de calle y barrio puro.
Gorrión, que fué emplumándose a lo oscuro,
y se fué haciendo luz, en lo que canta.
Un gorrión que se amanece y que levanta
cada día, su vuelo sin apuro.
Sin tener mas ambiciones ni futuro
que inventarse un mundo, en cada planta.
cada día, su vuelo sin apuro.
Sin tener mas ambiciones ni futuro
que inventarse un mundo, en cada planta.
Pero este gorrión es libre y agiganta
su sentir, estando en soledad.
aprendió que es mejor la libertad
con un canto pobre y soberano,
antes que andar comiendo de la mano
en jaula de oro, donde muere la verdad.
su sentir, estando en soledad.
aprendió que es mejor la libertad
con un canto pobre y soberano,
antes que andar comiendo de la mano
en jaula de oro, donde muere la verdad.
Será talvez, destino de poeta
de pájaro, o nomás, de vagabundo.
Un rastrojo de ilusión que cruza el mundo,
simple alma, que ejerció su voz inquieta.
de pájaro, o nomás, de vagabundo.
Un rastrojo de ilusión que cruza el mundo,
simple alma, que ejerció su voz inquieta.
Un cazador de lunas, de cometas
o de estrellas fugaces, errabundo.
Un pintor que busca en lo profundo
el color del hombre y sus facetas.
o de estrellas fugaces, errabundo.
Un pintor que busca en lo profundo
el color del hombre y sus facetas.
Y voy así, tapándome las grietas
donde mi alma desangra primaveras.
Voy soplando poesía en las ojeras
y en corazones dolidos, el consuelo,
que mi gorrión, no anda buscado cielo
sino un pecho, que cobije su quimera.
donde mi alma desangra primaveras.
Voy soplando poesía en las ojeras
y en corazones dolidos, el consuelo,
que mi gorrión, no anda buscado cielo
sino un pecho, que cobije su quimera.
marino Fabianesi