johtan
Poeta del portal
Me acarician las sombras de tu figura
En la fría noche en que nada duerme
A un costado la luz fluye tenue y moribunda,
desnuda la brisa juega jubilosa entre tu pelo
y me hace recordar a aquel pálido noviembre
cuando eras centro de miradas, aunque tú meditabunda
de repente el tiempo infalible empieza su concierto
en su intento desbocado por amenizar la velada
detiene y avanza, avanza y detiene jugando a anochecer
y luego, dos locos fundidos en un instante glorioso
sin campanadas intrusas que anuncien la madrugada
solo dos cuerpos adentrándose en lo misterioso,
en la profana estancia que oculta la vergüenza de su desnudez
más tarde, se escucha el profundo suspiro que exhaustos expelen ,
dos almas llenas de felicidad
En la fría noche en que nada duerme
A un costado la luz fluye tenue y moribunda,
desnuda la brisa juega jubilosa entre tu pelo
y me hace recordar a aquel pálido noviembre
cuando eras centro de miradas, aunque tú meditabunda
de repente el tiempo infalible empieza su concierto
en su intento desbocado por amenizar la velada
detiene y avanza, avanza y detiene jugando a anochecer
y luego, dos locos fundidos en un instante glorioso
sin campanadas intrusas que anuncien la madrugada
solo dos cuerpos adentrándose en lo misterioso,
en la profana estancia que oculta la vergüenza de su desnudez
más tarde, se escucha el profundo suspiro que exhaustos expelen ,
dos almas llenas de felicidad