Chiflada
Poeta recién llegado
Me persíguen,
lo nóto,
no las veo,
se esconden,
son luces apagadas,
un reflejo,
quiza un pensamiento.
Las busco,
me agóbia no verlas.
¡Ahí! Las ví,
no quieren mostrarse,
son tímidas,
escalofriantes,
ausentes y precentes a la vez.
La oscuridad
pone límites.
Son un enigma,
un laberinto se presenta,
las sigo o me siguen,
no lógro darme cuenta.
Su oscuridad
me asusta,
pero me intrígan.
Me pierdo,
quiero rendirme,
ya no estan,
su precencia no está;
una voz,
me guía,
me aclama,
intento encontrarla.
No hay nadie,
solo veo luces,
no me siento más atormentado.
Escucho el siléncio,
mi respiración lo interrumpe.
Solo eran sombras,
sombras en la ocuridad...
lo nóto,
no las veo,
se esconden,
son luces apagadas,
un reflejo,
quiza un pensamiento.
Las busco,
me agóbia no verlas.
¡Ahí! Las ví,
no quieren mostrarse,
son tímidas,
escalofriantes,
ausentes y precentes a la vez.
La oscuridad
pone límites.
Son un enigma,
un laberinto se presenta,
las sigo o me siguen,
no lógro darme cuenta.
Su oscuridad
me asusta,
pero me intrígan.
Me pierdo,
quiero rendirme,
ya no estan,
su precencia no está;
una voz,
me guía,
me aclama,
intento encontrarla.
No hay nadie,
solo veo luces,
no me siento más atormentado.
Escucho el siléncio,
mi respiración lo interrumpe.
Solo eran sombras,
sombras en la ocuridad...