Wheatley
Poeta recién llegado
Temo la pausada esencia de mi boca felina y asesina
y el instinto bélico que me heredaron los cazadores del campo, porque el hambre me dotó de naturales artimañas.
Para sobrevivir se nos diluye la piedad, hasta divertirnos derribar,
muerte es solo una transición en esta misma danza
y nos cunde solo la esperanza de una presa más.
Cuan entero y grande es nuestro amor y bondad,
así de grande es nuestra perversidad,
y yo detesto la mediocridad,
y los pasos temblorosos de las eternas víctimas de si mismas y la voz suplicante del que espera piedad.
Qué briago recuerdo
Qué inundada verdad se guarda
en la estela que dejan
los cuerpos celestes hambrientos de energía,
que se llenan y explotan...
Y así, llena yo de todos
exploté en mil pedazos
que cubrieron el sistema solar,
para esparcirse por siempre el sentimiento y nunca regresarlo, difuminandolo entre las sombras estelares.
y el instinto bélico que me heredaron los cazadores del campo, porque el hambre me dotó de naturales artimañas.
Para sobrevivir se nos diluye la piedad, hasta divertirnos derribar,
muerte es solo una transición en esta misma danza
y nos cunde solo la esperanza de una presa más.
Cuan entero y grande es nuestro amor y bondad,
así de grande es nuestra perversidad,
y yo detesto la mediocridad,
y los pasos temblorosos de las eternas víctimas de si mismas y la voz suplicante del que espera piedad.
Qué briago recuerdo
Qué inundada verdad se guarda
en la estela que dejan
los cuerpos celestes hambrientos de energía,
que se llenan y explotan...
Y así, llena yo de todos
exploté en mil pedazos
que cubrieron el sistema solar,
para esparcirse por siempre el sentimiento y nunca regresarlo, difuminandolo entre las sombras estelares.
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