Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
No quiero pensar más
porque los ángeles de mi cabeza
están vacios de esperanza…
Ya no escucho el suave susurro
de su dulce voz levantando mi espíritu;
el cual hoy yace aplastado y adolorido entre melodías
cubiertas de melancolía y rocas gigantes
sobre un valle de huesos crujiendo a cada paso errante
de mi alma perdida
frustrada
triste
muy triste….
Arrinconado en una cueva oscura
me acostumbro a ver solo sombras calladas
y en sus ojos de piedra veo el pasado y el porvenir
como una unión incompleta;
un puente roto que destruye mi presente.
Entre tinieblas me sumerjo
acaricio las estrellas y abrazo la luz fría de la luna.
Sin darme cuenta
me he adentrado profundamente en el abismo
del sol negro que es mi corazón.
Me he convertido en sombra
ya no sé lo que es ser humano
no comprendo lo que es sentir.
Y no quiero volver a ser uno entre millones
y sentirme solo
dentro de la caja disfuncional de mi mente.
No deseo discernir espíritus
y ver lo que otros no logran ver.
No quiero ver tu tristeza.
No quiero ayudarte.
No deseo darte consuelo en tu tragedia.
No quiero ver más dolor.
Ya no quiero ser alma de nobleza.
No deseo ser espíritu de fuego
de voluntad inquebrantable.
No quiero habitar entre humanos
malditos como su carne y su sangre.
No deseo ser un ángel;
arrojo mis alas al fuego de la soledad.
Solo quiero ser sombra y gobernar en mi noche.
Ser destello solitario insensible.
Guerrero con ojos de llama encendida.
Se enfría mi sangre
y se helan mis entrañas.
Mientras olvido las lagrimas de plata
y las extrañas conversaciones
de las brujas de mi mente con el sol
hablando de mi enrarecida forma de percibir todo
dada mi condicion de autismo
que me perturba todos los dias.
Quiero olvidar el brillo en mis ojos
apagar sus estrellas
que no descienda el llanto jamas.
se pudren mis sueños
en un ritual de huesos
un ritual de oscuridad
de sepulcro y vacio
esperando el fin de todo…
porque los ángeles de mi cabeza
están vacios de esperanza…
Ya no escucho el suave susurro
de su dulce voz levantando mi espíritu;
el cual hoy yace aplastado y adolorido entre melodías
cubiertas de melancolía y rocas gigantes
sobre un valle de huesos crujiendo a cada paso errante
de mi alma perdida
frustrada
triste
muy triste….
Arrinconado en una cueva oscura
me acostumbro a ver solo sombras calladas
y en sus ojos de piedra veo el pasado y el porvenir
como una unión incompleta;
un puente roto que destruye mi presente.
Entre tinieblas me sumerjo
acaricio las estrellas y abrazo la luz fría de la luna.
Sin darme cuenta
me he adentrado profundamente en el abismo
del sol negro que es mi corazón.
Me he convertido en sombra
ya no sé lo que es ser humano
no comprendo lo que es sentir.
Y no quiero volver a ser uno entre millones
y sentirme solo
dentro de la caja disfuncional de mi mente.
No deseo discernir espíritus
y ver lo que otros no logran ver.
No quiero ver tu tristeza.
No quiero ayudarte.
No deseo darte consuelo en tu tragedia.
No quiero ver más dolor.
Ya no quiero ser alma de nobleza.
No deseo ser espíritu de fuego
de voluntad inquebrantable.
No quiero habitar entre humanos
malditos como su carne y su sangre.
No deseo ser un ángel;
arrojo mis alas al fuego de la soledad.
Solo quiero ser sombra y gobernar en mi noche.
Ser destello solitario insensible.
Guerrero con ojos de llama encendida.
Se enfría mi sangre
y se helan mis entrañas.
Mientras olvido las lagrimas de plata
y las extrañas conversaciones
de las brujas de mi mente con el sol
hablando de mi enrarecida forma de percibir todo
dada mi condicion de autismo
que me perturba todos los dias.
Quiero olvidar el brillo en mis ojos
apagar sus estrellas
que no descienda el llanto jamas.
se pudren mis sueños
en un ritual de huesos
un ritual de oscuridad
de sepulcro y vacio
esperando el fin de todo…