Enrique Romero
Poeta recién llegado
Sombras verdes
bebían del marisma
de mi somnolencia.
Hasta que
las doces perlas
que surcaban tu diadema,
anunciaban
un despertar iluminado
teñido de rosa y oro
el otoño entonces era
azul como el añil
en plateados collados.
Oh esta tarde
que desata sus espectros
en su neblina escarlata,
latentes
de febril consuelo
aprisiona mi corazón.
bebían del marisma
de mi somnolencia.
Hasta que
las doces perlas
que surcaban tu diadema,
anunciaban
un despertar iluminado
teñido de rosa y oro
el otoño entonces era
azul como el añil
en plateados collados.
Oh esta tarde
que desata sus espectros
en su neblina escarlata,
latentes
de febril consuelo
aprisiona mi corazón.